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Gobierno en paz con Gils Carbó, al menos hasta que se jubile
SE DESACTIVAN ACCIONES CONTRA LA PROCURADORA. LLEGA LA NUEVA LEY DEL MINISTERIO PÚBLICO
Alejandra Gils Carbó
En el nuevo esquema el mandato del procurador será de cinco o seis años. A Gils Carbó se le computarán los que lleva en el cargo y su horizonte de salida será más cercano (prestó juramento en agosto de 2012 tras un aluvión de apoyos en el Senado). El tránsito hasta ese estadio debería ser ameno, al punto que recientemente Gils Carbó fue visitada por Patricia Bullrich que tras el encuentro arrojó buenos comentarios sobre quien hasta hace poco solía denostar.
La reforma de las leyes orgánicas de la Procuración está orientada a limitar en todo sentido a la cúpula de esa estructura, lo cual incluye aspectos presupuestarios, menor capacidad de movilidad de fiscales y un sistema diferente para los concursos. Un detalle: la titularidad de la Defensoría General (hoy a cargo de Stella Maris Martínez) también tendrá un mandato concreto, dejará de ser vitalicio.
Este estilo pacificador también se ha extendido a la trama por las vacantes de la Corte Suprema. Un viaje sin escalas desde enero, con los nombramientos por decreto de Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz hasta este presente en el cual ambos candidatos se someterán al Senado (pasado mañana se pasará lectura a sus antecedentes).
El máximo tribunal se encuentra en un punto de alta exposición porque en breve debería instrumentarse el traspaso de la oficina de escuchas hoy en la Procuración General. Esa trayectoria aparece sin modificaciones, aunque en las últimas semanas Gustavo Arribas se haya terminado de convencer, producto de largas conversaciones con abogados, de que esa dependencia debería regresar a la AFI.
Como sea, la Corte aguarda por la definición sobre los candidatos del Gobierno mientras la cotidianidad del tribunal se ve envuelta en detalles logísticos, como la reciente mudanza de Ricardo Lorenzetti desde su despacho al que ocupara Carlos Fayt. No es que las diferencias sean ostensibles pero hay algunos detalles que le dan hándicap al que fuera el hábitat del ministro decano: está sobre la calle Talcahuano, o sea que domina el frente del Palacio de Justicia y tiene un acceso directo al Salón de Embajadores, uno de los ambientes más exquisitos que ofrece la solemnidad del cuarto piso y al que solo acceden los ministros.
Por estos días Lorenzetti se encuentra en Washington en un encuentro sobre derecho ambiental que organiza la OEA y que reúne a otros presidentes de cortes de distintos países. Volverá la semana que viene, cuando el panorama sobre el futuro de tribunal que preside cuente con nuevas certezas.

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