26 de agosto 2010 - 01:03

Gobierno quiere en 15 días disciplinar actitudes de Moyano

• Busca recomponer, al menos en el plano laboral, relación con empresas luego del caso Siderar

Un día después del levantamiento del bloqueo a las plantas de Techint por parte de Hugo Moyano, Cristina de Kirchner recibió al titular de la UOM, Antonio Caló (el principal sindicato de la empresa), en la Casa de Gobierno. Caló llegó con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, para presentar un plan oficial de capacitación para afiliados.
Un día después del levantamiento del bloqueo a las plantas de Techint por parte de Hugo Moyano, Cristina de Kirchner recibió al titular de la UOM, Antonio Caló (el principal sindicato de la empresa), en la Casa de Gobierno. Caló llegó con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, para presentar un plan oficial de capacitación para afiliados.
El Gobierno, discretamente, se tomará los próximos días para recomponer su relación con algunas grandes empresas con las que está en cortocircuito, al menos en cuestiones laborales. Sin decirlo en forma abierta, desde el Ministerio de Trabajo se buscará abrir un marco de diálogo, para frenar con la mayor diplomacia posible los avances de Hugo Moyano sobre varias compañías, comenzando por el caso Siderar. Además, se buscará tranquilizar a otras empresas, temerosas de que la situación del grupo Techint se traslade a sus plantas con los mismos daños a la producción que se provocaron en la siderúrgica.

Desde ayer, las cinco plantas de Siderar, bloqueadas por Pablo Moyano, hijo del titular de la CGT y director técnico del Sindicato de Camioneros en ausencia formal de su padre, fueron abiertas y la producción volvió a un ritmo normal. En realidad, la elaboración de acero pudo continuar durante los siete días de conflicto que precedieron a la decisión del martes del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, de dictar la conciliación obligatoria. Pero sí se afectó la capacidad de stock de las plantas ante la acumulación de acero imposible de ser trasladado. Ahora, durante los trece días que restan de conciliación en los que los Moyano no podrían legalmente volver al bloqueo (si es que deciden en esta oportunidad acatar la ley, lo que no hicieron en las primeras horas de dictada la conciliación), desde Trabajo se intentará buscar un mecanismo para solucionar la raíz del conflicto. El ministerio intentará que las 80 empresas transportistas que acumulan una deuda de casi 3,2 millones de pesos por deudas previsionales ingresen a un plan de pagos para regularizar la situación. Luego, Siderar deberá hacerse solidario con el seguimiento de las empresas para que estén al día con los aportes y no se retrasen en los pagos. Según Trabajo, la ley de contratos laborales vigente exigiría que las grandes empresas deban retener los pagos previsionales como garantía de cumplimiento de las obligaciones de sus contratistas.

Además, el grupo Techint tendrá que controlar que las transportistas que trabajan para las acerías tengan a sus choferes en blanco, que liquiden correctamente las horas extras y que cumplan las normas de seguridad necesarias. Se habilitaría, además, dentro del Ministerio de Trabajo un servicio de policía laboral para que se pueda denunciar a las empresas de transporte contratadas para que estén en orden legal. La idea de la cartera de Tomada es, además, la de extender este sistema al resto de los sectores donde se utilizan este tipo de servicios tercerizados, especialmente en la industria de alimentos, bebidas, productos de consumo masivo, automotrices, electrodomésticos y envases, entre otros, todos rubros en la mira moyanista para formular con los mismos reclamos que el realizado en Siderar.

Con esto, el Gobierno busca quitarle a Moyano el argumento principal del reclamo contra el grupo Techint, motivo que generó la decisión de bloquear las cinco plantas y la amenaza de extender y generalizar la medida de fuerza a todo el país.

El martes a la noche, luego de escuchar los anuncios de Cristina de Kirchner sobre Papel Prensa y de ver en televisión por partida doble al jefe Hugo Moyano (horas antes había asumido en La Plata como titular del PJ bonaerense), los camioneros comenzaron a irse de los accesos a las plantas. En su retroceso aseguraban que no descartan regresar si la compañía vuelve a negarse a sus reclamos.

El Sindicato de Camioneros quiere que Siderar supervise el cumplimiento de las condiciones de trabajo en 50 empresas transportistas que contrata y en otras 250 firmas fleteras subcontratadas, lo cual fue considerado en un principio como un reclamo «ilegítimo» por Techint en un comunicado a la Bolsa de Comercio.

Horas antes de levantar el bloqueo a las plantas, Pablo Moyano amenazó con convocar a los «compañeros de la UOM y de la UOCRA que trabajan para Techint para que nos acompañen en un paro nacional». Dijo también que «el 80% de las empresas de transporte que contrata Siderar trabajan en forma irregular». El director general de Siderar, Martín Berardi, calificó de «extorsivos» los bloqueos que los camioneros realizaron en las puertas de las plantas de la empresa, y advirtió que la situación «se está complicado». «En una democracia no se puede permitir una metodología así.

Todos somos rehenes de esta extorsión», se quejó el ejecutivo. «Este conflicto se genera por un reclamo del sindicato. Les dijimos que hagan la denuncia en el Ministerio de Trabajo y que nosotros íbamos a colaborar», agregó el representante.

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