13 de julio 2010 - 00:00

Gobierno quiere “desojizar” relación comercial con China

Julián Domínguez
Julián Domínguez
Exageradamente optimista, Cristina de Kirchner se propuso ayer «desojizar» la relación entre la Argentina y China, tras indicar que no sería «una relación estratégica» si lo «único» que une a los dos países es la comercialización de la soja. El conflicto por la restricción de las importaciones de aceite de la oleaginosa por parte del país asiático puso en riesgo ingresos de divisas al país por alrededor de u$s 2.000 millones, sin contar las compras de poroto de soja local. Según los expertos, las exportaciones de soja y aceite de soja a China llegaron a representar casi el 50% de las exportaciones totales de la Argentina.

Con el intento de relativizar esta realidad, la Presidente pidió «no dramatizar» el diferendo por la comercialización del aceite de soja con China y dejar de catalogarlo como una resolución de «vida o muerte», previo al encuentro que mantendrá hoy con el mandatario de la República Popular China, Hu Jintao, en el marco de la visita de Estado que realiza a ese país. Sin embargo, desde ambas veredas de la negociación aseguran que la llave para concretar acuerdos comerciales en diferentes rubros es el comercio de aceite de soja argentino. No obstante, la jefa de Estado subrayó que «es un absurdo» que «si esto no se soluciona dentro de 24 horas, se acaba la relación entre la Argentina y China».

La negociación por el aceite de soja es fundamental. Por este motivo participan de la delegación oficial el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, quien está acompañado por el subsecretario de Agricultura, Oscar Solís, para apuntar argumentos en cuestiones técnicas.

Pero la Presidente insistió en que ambos gobiernos «necesitan una relación comercial diferente», tras recordar que el 82% de las exportaciones a China «son solamente cuatro productos», y mencionó que el 98% de las importaciones chinas a la Argentina «son de una diversidad de productos con mucho valor agregado».

Con insistencia en la prédica, la jefa de Estado argumentó que si la relación entre los dos países estuviera ligada sólo a la soja «estaríamos en problemas, nosotros y los chinos. Los chinos, porque nosotros pronto vamos a procesar el poroto de soja en nuestro país; y nosotros, porque si lo único que nos une con los chinos es la soja, no estaríamos ante una relación estratégica».

La Presidente acudió a las ventajas comparativas de la Argentina en la división internacional del trabajo, y habló de una «complementación entre la Argentina y China», tras sostener que mientras el país asiático tiene el «20 por ciento de la población mundial y sólo un 8 por ciento de su tierra cultivable», la Argentina «tiene 40 millones de habitantes, y es el octavo país en extensión con gran parte de su territorio cultivable», con posibilidades de expansión «mediante el desarrollo tecnológico».

A pesar de que no existen datos sobre las exportaciones por destino en el Ministerio de Agricultura, proyectado según el INDEC, de los u$s 5.500 millones de exportaciones totales del complejo sojero argentino en 2009, un 33% fue de poroto de soja a distintos destinos. De esos envíos, un 80% era para China.

En tanto, de acuerdo con un informe del Centro de Estudios para la Producción, el complejo sojero tuvo una participación en las exportaciones a China de casi el 80% entre 2008 y 2009.

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