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Gobierno rechaza bajar la edad de imputabilidad
Julio Alak
El vocero del Gobierno fue Florencio Randazzo, para quien los jueces «tienen hoy todas las herramientas como para que quienes sean peligrosos estén tras las rejas». «Que no sea imputable no implica que pueda estar en la calle, caminando como si no hubiera pasado nada», afirmó el funcionario tras encabezar un acto en la sede de la cartera a su cargo.
En la misma línea, sostuvo que los magistrados cuentan con los elementos suficientes para resolver que «aquellos pibes que no sean imputables, pero sí peligrosos estén detenidos como corresponde». La polémica resurgió a partir del crimen de un hombre en la localidad de Tolosa a manos de un adolescente de 15 años.
Los dichos de Randazzo preanuncian un nuevo cruce entre el Gobierno y los jueces, que ya estuvieron enfrentados antes en medio de otros episodios de inseguridad y hasta por el desarrollo del próximo proceso electoral. Hasta ahora, la posición oficial había quedado en boca del ministro de Justicia, Julio Alak, quien el miércoles expuso la necesidad de poner en marcha la ley penal juvenil que en la actualidad está en el Congreso, y que el énfasis deberá estar en la reinserción social de los menores delincuentes.
Desde la oposición, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, afirmó que la problemática se discutió hasta ahora con «mucha hipocresía» y, si bien dijo estar de acuerdo con la sanción de un nuevo régimen penal juvenil, aseguró que ese debate deberá incorporar «la edad de imputabilidad». «Creo que en todos los países del mundo se ha bajado la edad; es absurdo no querer discutir este tipo de cosas, y en un sentido amplio que incluya derechos y obligaciones de los chicos», aseguró Macri por radio El Mundo.
El mandatario porteño sostuvo que en Uruguay se bajó a 13 años la edad de imputabilidad, y añadió que «es subestimar» a los menores que delinquen cuando se sostiene que no logran comprender la criminalidad de sus actos.
Francisco de Narváez, por su parte, le reclamó a la presidente Cristina de Kirchner convocar al Congreso a sesionar para el tratamiento de una nueva ley penal juvenil, por entender que «no hay otra prioridad» en la Argentina. Por Radio 10, el legislador sugirió incorporar en esa discusión «lugares para detener a los menores, contenerlos, asistirlos psicológicamente, darles educación y reinsertarlos».
La Justicia reaccionó a la clásica acusación oficial: «Hay responsabilidades de la Policía y del poder político» en los delitos cometidos por menores. «Nadie asume responsabilidad y siempre se les echa la culpa a los chicos. Muchas veces son los punteros los que suministran, además de planes sociales, drogas y armas», dijo el juez platense en lo Contencioso Administrativo Luis Arias. El magistrado se diferenció así del fiscal de La Plata Marcelo Romero, quien había dicho que ser menor de edad constituía «una licencia para matar».


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