26 de febrero 2013 - 00:00

Gobierno resiste difusión de las paritarias puente

Carlos Tomada, Roberto Fernández
Carlos Tomada, Roberto Fernández
La modalidad de "paritarias puente" en el sector del transporte, que adelantó este diario la semana pasada, encontró finalmente el obstáculo del Gobierno, que avisó que no aceptará acuerdos parciales ni siquiera por sumas no remunerativas por períodos menores a un año. La estrategia, ideada por los gremios ferroviarios fue adoptada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que resol-

vió pedir hasta junio próximo $ 1.800 por cada trabajador, lo que equivale al 20 por ciento del salario promedio en el sector.

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se puso en contacto con los dirigentes de los gremios ferroviarios (Unión Ferroviaria, La Fraternidad, los señaleros y el personal jerárquico) y con Roberto Fernández, líder de la UTA, para hacerles saber que no habrá homologación posible de acuerdos de esas características. La respuesta gremial fue la misma: el Ejecutivo deberá entonces buscar una modalidad de aumentos que garanticen el mantenimiento del poder adquisitivo para todo el año.

La semana pasada este diario informó que los cuatro sindicatos que integran la Federación Ferroviaria habían acordado negociar bajo la misma pauta sus paritarias. En vista del congelamiento de precios acordado por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, con los supermercados hasta el 1 de abril pedirían montos no remunerativos que cubrieran la primera mitad del año para recién a partir de julio negociar incrementos porcentuales acordes con la evolución de la inflación real.

En el sector prevén pedir entre 1.500 y 2.000 pesos, de acuerdo con las distintas categorías de salarios. La lógica incluye que esos montos no superarán el 20%, el tope sugerido por el Gobierno para las paritarias de 2013 y hasta ahora superado en todos los reclamos de aumento por parte de los gremios. Los acuerdos salariales alcanzados por los ferroviarios el año pasado perderán vigencia este jueves.

Esta semana se sumará la UTA en representación de los colectiveros de corta distancia y de los choferes de larga distancia. Ambos sectores cuentan con sus paritarias vencidas desde principios de año, y las negociaciones permanecen trabadas por la misma lógica de otras actividades: cualquier aumento representaría, en el caso de los colectivos, que el Ejecutivo deba abonar más subsidios o autorizar subas de tarifas.

El planteo que adelantó Roberto Fernández establece, en línea con el de los ferroviarios, el pago de $ 1.800 mensuales para todos los choferes como único monto no remunerativo, que debería regir hasta mitad de año.

Ante la negativa inicial del ministro Tomada a esos esquemas, los sindicalistas quedaron en un callejón sin salida. Una opción es imitar a la Asociación Bancaria, que a pesar de no contar con la homologación del Ministerio de Trabajo acordó el pago hasta marzo de un monto no remunerativo para los empleados de las entidades. La diferencia es que mientras los bancos por ahora cumplieron con ese pacto, el sector del transporte está tan cruzado por los subsidios que los gremialistas creen que será imposible validar un entendimiento sin la autorización de la cartera laboral.

Dicho de otra forma: el Gobierno avisó que no avalará incrementos salariales por encima del 20 por ciento, y tampoco por ese nivel, pero por plazos menores a un año. Y los dirigentes sindicales admitieron que, a pesar de pertenecer en su mayoría a la CGT alineada con el Ejecutivo, sus bases no aceptarán subas de ese nivel sin alguna cláusula gatillo que les permita resguardarse en caso de una disparada de los precios durante el año.

Los gremios ferroviarios y la UTA se encontrarán hoy en el congreso de fundación de la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT). La reunión se hará desde las 12 en la sede del sindicato de los colectiveros, y además de su carácter formal les permitirá a los dirigentes aunar criterios sobre la parálisis que se avecina en sus respectivas paritarias.

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