28 de noviembre 2008 - 00:00

Golpe para disuadir a inversores

Bombay - Los atentados del miércoles en Bombay-suponen un nuevo golpe para la economía india, que con la crisis financiera ya ha visto partir masivos fondos extranjeros.

«Los terroristas atacaron puntos clave de la capital financiera, lugares populares para los turistas, con el fin de desestabilizar los mercados y asustar a los turistas», dijo Nijilesh Bhattacharyya, un economista de Moody's Economy.com.

Las autoridades suspendieron las cotizaciones en los mercados de valores, bonos y divisas, al tiempo que el ejército rodeaba ayer los lujosos hoteles Taj Mahal y Trident/Oberoi, blancos de los atentados.

Bombay es uno de los diez principales centros comerciales del mundo y representa 25% de la producción industrial del país, 40% del comercio marítimo y 70% de las transacciones de capitales en la economía.

«Estas imágenes mostradas en todo el mundo no van a ayudar, los efectos sobre los ánimos inversores y turísticos van a ser pronunciados», vaticinó un banquero extranjero.

«Lo más significativo es la envergadura que alcanzaron los terroristas y la naturaleza de elite de sus blancos: hoteles de cinco estrellas, restoranes frecuentados por las clases altas», dijo Ajai Sahni, jefe del Institut for Conflict Management de Nueva Delhi.

«Ha habido intentos continuados de minar la economía india en los últimos cuatro o cinco años y esto forma parte de ellos», dijo Sahni.

«Si seguimos viendo ataques de esta magnitud, las percepciones sobre la seguridad en India van a cambiar y tendrán un impacto directo en las decisiones de inversión», agregó.

  • Otro 11-S

    Los dirigentes empresariales se mostraron conmocionados. Vijay Mallya, magnate del licor indio, describió los atentados como «el 11 de setiembre de India». «Aunque pensábamos que esto no podía ocurrirnos a nosotros, ha pasado. El gobierno necesita empezar a actuar con dureza», dijo.

    Se trata de un «ataque sin ambigüedad contra la economía india y todos sus participantes», declaró Rajeev Chandrasekhar, responsable de la Federación de Cámaras de Comercio e Industria de la India.

    «Está claro que los ataques se inscriben en una agenda antioccidental más amplia», es decir, más allá de los intereses nacionales indios, matizó Amit Chanda, del Indian Subcontinent Practice of Risk Advisory.

    Los analistas están convencidos de que los atentados apuntaron claramente a asustar a los inversores extranjeros y a los turistas de una de las economías asiáticas emergentes. Y el momento en que se produjeron fue « desafortunado», ya que los bancos indios ya son víctimas de una salida masiva de fondos debido a la crisis financiera global, mientras que el Banco Central lucha para defender una moneda que está en niveles mínimos y una economía que se ralentiza, según Bhattacharyya.
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