22 de julio 2009 - 02:18

Golpista expulsó a embajada de Chávez, que no acata

el primer secretario de la embajada venezolana en Honduras, Ariel Vargas, habla con la prensa sobre la decisión de expulsión en contra de toda la delegación diplomática.
el primer secretario de la embajada venezolana en Honduras, Ariel Vargas, habla con la prensa sobre la decisión de expulsión en contra de toda la delegación diplomática.
 Tegucigalpa - El Gobierno de facto de Roberto Micheletti le dio ayer un plazo de 72 horas a la Embajada de Venezuela para que abandone el país por las «amenazas e intromisión» en los asuntos internos hondureños por parte del presidente Hugo Chávez. Esta expulsión, que fue rechazada por el personal diplomático venezolano, tiene lugar en momentos en que se endurecen las sanciones internacionales contra el régimen golpista de Tegucigalpa.

En una carta dirigida por la vicecanciller (de facto), Martha Lorena Casco, al embajador de Venezuela, Armando Laguna, ésta le pide «el retiro dentro del plazo de 72 horas del personal diplomático, administrativo, técnico y de servicio de la misión diplomática en Venezuela», informó la Cancillería.

La Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras tomó esta decisión a raíz de las «amenazas al uso de la fuerza, la intromisión a los asuntos exclusivos, así como el irrespeto a la integridad territorial» de las autoridades venezolanas en la crisis política hondureña. A su vez, la Cancillería hondureña «está retirando todo el personal de la Embajada de Honduras en Caracas», concluyó la nota.

Desconocimiento

La tensión aumenta ya que los diplomáticos venezolanos conminados a abandonar Honduras afirmaron ayer que no saldrán de territorio hondureño, porque la disposición de expulsarlos fue dictada por un «gobierno golpista» que no reconoce el Ejecutivo de Chávez.

Ante una eventual expulsión por la fuerza, Vargas ironizó que «sería lo único que le faltaría» al Gobierno de Micheletti.

En este mismo sentido, la actual embajadora hondureña en México, Rosalinda Bueso Asfura, denunció ayer que por orden del Gobierno de facto se le impidió entrar al recinto diplomático.

El hecho sucede en momentos en que la comunidad internacional endurece su condena contra el Gobierno interino. Así lo muestra la postura adoptada por la Unión Europea tras el golpe.

«Hasta que se encuentre una solución negociada, la UE seguirá restringiendo los contactos a nivel político con los representantes del Gobierno de facto» de Honduras, subrayó en un comunicado la coalición de países de Europa.

Las 27 naciones también mantendrán la suspensión de «la cooperación bilateral en materia de ayuda al desarrollo de los Estados miembros (de la UE) con las instituciones gubernamentales (de Honduras), con excepción de la ayuda humanitaria y de urgencia», añadió el texto.

Pese a la desazón que despertó en la comunidad internacional el fracaso de las negociaciones en San José, el canciller panameño, Juan Carlos Varela, indicó ayer que advirtió ciertos avances, de cara a una solución al conflicto, en la reunión que sostuvieron anteayer Micheletti y el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli.

Reclamos de Zelaya

Atizando de manera enérgica la presión global contra el régimen, Zelaya instó a España y a la comunidad internacional a tomar mayores medidas en contra del Gobierno designado tras el golpe de Estado del 28 de junio.

«Hay que cancelar cuentas, suspender visados y viajes y no permitir el ingreso al país de ningún miembro del régimen golpista», declaró Zelaya anteayer.

A contramano de este movimiento internacional que insta al abandono del poder por parte de Micheletti, en Estados Unidos, el senador republicano Jim DeMint, descontento con la política de su país a favor de la restitución de Zelaya, retrasó ayer la votación del Comité de Relaciones Exteriores para confirmar al nominado para presidir la Secretaría Adjunta para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Arturo Valenzuela, organismo que se encarga de las relaciones con América Latina.

La postergación también afecta a Thomas Shannon, quien será sustituido por Valenzuela y fue propuesto por Obama para el cargo de embajador de EE.UU. en Brasil.

El senador, que llamó «dictador» a Zelaya, señaló que «el presidente Obama se apresuró para ponerse al lado de Chávez y Castro antes de conocer los hechos» registrados en Honduras.

En la misma senda, la legisladora Ileana Ros Lehtinen dijo estar «sumamente preocupada» por el respaldo de la Casa Blanca a Zelaya. El ex secretario para Latinoamérica Roger Noriega negó reiteradamente que lo ocurrido en Tegucigalpa fuera un golpe de Estado.

Respecto del rechazo internacional al golpe, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, fue tajante al indicar que «ningún país ha titubeado, no hubo fisuras en el hemisferio para rechazar algo que creíamos ya sepultado en la historia de nuestro continente. Ningún país de las Américas reconoce al régimen de Honduras impuesto por la fuerza de las armas».

Agencias EFE, Reuters, DPA, AFP y ANSA

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