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Grave: el régimen iraní bloqueó una inspección de la ONU a una central nuclear
Al tiempo que los inspectores de la oficina de la ONU para la Energía Atómica dejaron Teherán con las manos vacías, el ayatolá Alí Jamenei se hizo filmar en un encuentro con la autoridad nuclear iraní
Una misión especial de alto rango de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), liderada por su director adjunto para salvaguardas (controles), Herman Nackearts, y secundada por el argentino Rafael Grossi, dejó clara su frustración tras dos días de intensas negociaciones en Teherán. «Intentamos llegar a un acuerdo sobre cómo seguir adelante para resolver asuntos pendientes, en particular discutimos las supuestas dimensiones militares del programa nuclear (iraní)», dijo el belga Nackearts a su regreso a la capital austríaca.
«Hemos afrontado este viaje con un espíritu constructivo, pero por desgracia no hemos llegado a ningún acuerdo», manifestó el inspector jefe del organismo.
«No hemos podido acceder, no hemos podido fijar los próximos pasos (a seguir en las negociaciones). Informaremos ahora al director general (de la AIEA, el japonés aliado de EE.UU. Yukiya Amano) y más tarde al consejo de gobernadores», declaró Nackaerts en el aeropuerto de Viena.
La Casa Blanca, que viene impulsando sanciones contra el régimen iraní al tiempo que contiene las intenciones de ataque hechas pública por Israel, lamentó «el fracaso» de la misión de la AIEA y consideró que se trata de una nueva prueba de la «negativa de Irán a cumplir con sus obligaciones internacionales».
Situación
Para el vocero de la presidencia estadounidense, Jay Carney, esta situación «parece mostrar que no han cambiado de actitud» en lo referente a su polémico programa nuclear, afirmó.
Por su parte, el ayatolá Alí Jamenei dijo ante científicos nucleares iraníes reunidos en Teherán que su país «no busca el arma atómica, cuya posesión es inútil, peligrosa y dañina, y es un gran pecado desde el punto de vista intelectual y religioso».
El objetivo de las negociaciones entre Irán y la AIEA era disipar las dudas que despierta el programa nuclear iraní, que según el régimen islámico sólo tiene fines energéticos, pero que para los países occidentales esconde una finalidad armamentista.
En concreto, Irán se niega a conceder acceso a los expertos de la AIEA a la base militar de Parchin, cerca de Teherán, donde los servicios de inteligencia occidentales sospechan que se han llevado a cabo trabajos relacionados con la construcción de armas nucleares.
Próximo informe
Además, los resultados de esta visita serán incluidos en el próximo informe técnico del organismo sobre la República Islámica, que se espera para los próximos días y que será analizado a partir del 5 de marzo por la Junta de Gobernadores del AIEA.
Nackearts estuvo en Irán acompañado por Rafael Grossi, jefe de Gabinete de Amano; el francés Jacques Baute, experto en la construcción de bombas atómicas, y una de las juristas del OIEA, la estadounidense Laura Rockwood.
En un comunicado emitido ayer, Amano adelantó el fracaso de la misión, al calificar como «decepcionante» que Irán no haya aceptado su petición de visitar Parchin.
El fracaso de esta misión se produce en un momento de creciente tensión en la disputa sobre el programa nuclear iraní y las amenazas directas e indirectas de Israel sobre un posible ataque aéreo contra las instalaciones atómicas de ese país.
El experto estadounidense Michael Adler indicó ayer que «es excepcional que la AIEA sea tan clara», lo que demuestra «su frustración y su incapacidad de avanzar en la investigación».
Fracaso
El investigador del Wilson Center de Wa-shington (EE.UU.) advirtió que el fracaso de esta misión «contradice la versión de Irán de que no tiene nada que ocultar y que quiere cooperar con el OIEA», concluye Adler.
Las principales instalaciones nucleares de la República Islámica están fuertemente protegidas o fueron construidas bajo tierra para dificultar su destrucción en un ataque militar.
En contra de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, que ha impuesto ya cuatro rondas de sanciones, Irán sigue adelante con su programa de enriquecimiento de uranio.
Ese material, que Irán ya enriquece hasta un 20%, sirve tanto como combustible nuclear como para fabricar bombas atómicas.
Agencias EFE, Reuters y AFP, y Ámbito Financiero


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