21 de agosto 2009 - 00:00

Grave: petroleros de Santa Cruz no levantan paro, toman plantas y disparan piquetes

 Santa Cruz - Se agravó anoche el extendido paro petrolero en la provincia, luego de que el acuerdo salarial sellado ayer en la cartera laboral, en Buenos Aires, con todos los sindicatos del sector del país no incluyera en el caso santacruceño la promesa de pago de los 14 días caídos por la huelga.

En respuesta, el Sindicato de Petroleros Privados de Santa Cruz decidió mantener la medida de fuerza, con distintas modalidades: mientras que en la cuenca austral acordaron sostener la política de brazos caídos, en el norte se disponían a disparar, además, sobre la medianoche piquetes en la Ruta Nacional 3, en Caleta Olivia, y confirmaron la continuidad de la toma de la planta de YPF en la localidad de Pico Truncado, que arrancó a la 0 de ayer.

Las tensas asambleas se dieron en el marco de las crecientes fisuras que signan al gremio que conduce Héctor «Chaco» Segovia, ante la falta de resultados amplios en Buenos Aires y el antecedente de que su lista ganó las internas por sólo el 22% de los votos.

Desde el Ministerio de Trabajo de la Nación fueron terminantes. «Santa Cruz sigue desoyendo el acuerdo y la conciliación obligatoria, con lo cual el ministerio va a avanzar con las sanciones correspondientes», advirtieron fuentes de la cartera que conduce Carlos Tomada ante este diario.

Ayer, en ese ministerio y en el marco de la negociación colectiva de trabajo, todos los gremios petroleros acordaron y rubricaron un acuerdo que contempla un paquete de concesiones en materia de pago de adicionales varios, viandas y tickets, entre otros conceptos. Sellaron el acta el sindicato de Chubut y su par de Río Negro; los jerárquicos de Chubut, Río Negro y Neuquén; y la federación que representa a Mendoza, Tierra del Fuego, Salta y la rebelde Santa Cruz (con posición crítica, en rigor, desde el inicio de las conversaciones).

El entendimiento complementó una resolución ministerial previa, que ya rige y que ordenó, en el marco de un laudo arbitral, una suba salarial escalonada del 20%. El conflicto surgió precisamente en esa oportunidad, cuando el gremio santacruceño decidió rechazar ese incremento y disparar el paro, en reclamo de un aumento del 25%.

La huelga y su impacto en materia de regalías -con pérdidas por más de u$s 11,2 millones- profundizó la grave crisis financiera que atraviesa la provincia, con un déficit de más de $ 2 mil millones. El conflicto fue eje central del encuentro que mantuvieron en la noche del miércoles Cristina de Kirchner y el gobernador justicialista Daniel Peralta, en el marco de la ronda del diálogo.

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