17 de febrero 2015 - 00:00

Grecia desafía a sus acreedores y rehúsa prórroga al rescate

Grecia desafía a sus acreedores y rehúsa prórroga al rescate
Bruselas - Las negociaciones entre Grecia y sus socios de la zona euro terminaron ayer sin acuerdo y con un ultimátum hasta el viernes para que Atenas pida una extensión de su programa de rescate financiero.

Diversos funcionarios de la Unión Europea dijeron que las conversaciones se acabaron a menos que Atenas cambie de opinión. "Hemos dicho que estamos listos para continuar nuestras conversaciones. Ahora depende de las autoridades griegas decidir si quieren una extensión, si quieren aceptar la oferta de flexibilidad existente en el programa, pero también de dar todos los compromisos solicitados por los socios", informó en conferencia de prensa Jeroen Dijsselbloem, presidente del Eurogrupo, el ente que reúne a los ministros de Finanzas del grupo económico.

La zona euro insiste para que Atenas acepte una extensión de seis meses en su programa de rescate, por el que recibió desde 2010 unos 240.000 millones de euros a cambio de drásticas reformas, algunas de las cuales deben aún completarse, antes de comenzar una discusión sobre la "flexibilidad" que pueda obtener Grecia con las condiciones actuales.

Pero el nuevo Gobierno griego quiere poner fin a las políticas de austeridad impuestas por sus acreedores, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (ver cuadro). Atenas, en cambio, propone un puente financiero para mantenerse a flote, acompañado por reformas propuestas por el Gobierno y no impuestas por sus acreedores, dejando de lado las que son consideradas como más antisociales.

"Creo que tenemos esta semana, pero eso es todo", resaltó Dijsselbloem en referencia a que la parte europea del rescate vence el 28 de febrero y a los plazos para que algunos parlamentos nacionales puedan aprobar una eventual prórroga. Afirmó que en caso de que llegara una contrapropuesta griega más amigable con sus acreedores, podría convocarse el próximo viernes una reunión extraordinaria del Eurogrupo para analizarla.

Esa posible extensión del rescate, explicó Dijsselbloem tras fracasar las negociaciones con Grecia, debe incluir algunos elementos claves: en cuanto a la flexibilidad en el programa, aseveró que los socios de Atenas "están abiertos a discutir sobre la sustitución de unas medidas" por otras que Grecia considera tóxicas, en referencia al 30% del actual memorando de entendimiento que el Gobierno de Alexis Tsipras rechaza, pero "sin decidir acciones unilaterales" por parte griega.

Otro aspecto que exigen los socios es el compromiso de "no revertir ninguna medida salvo que así se acuerde con las instituciones y sólo si están plenamente financiadas". Igualmente la eurozona pide a Grecia el "compromiso inequívoco de honrar sus obligaciones financieras con sus acreedores y de garantizar la estabilidad del sector financiero", comentó Dijsselbloem. Por último, el partido Syriza tendría que comprometerse a "finalizar con éxito el actual programa. Tenemos que asegurarnos de que ésa es la intención", afirmó el presidente del Eurogrupo sobre el borrador de una declaración que fue rechazado por Grecia.

Si no se consigue un acuerdo, aumentará el temor a que el país helénico se encamine a una contracción del crédito que podría forzarla a salir de la zona euro. Hasta ahora, el BCE ha permitido que el banco central griego les entregue financiamiento de emergencia a los bancos del país, pero se podrían imponer controles de capital si colapsan la negociaciones. En el peor de los casos, una salida caótica del euro -popularmente llamada "Grexit"-, podría poner en jaque todo el proyecto de unión monetaria, aunque los analistas afirman que esta posibilidad es menos probable ahora que en la crisis que enfrentó el país hace cuatro años.

Agencias EFE, Reuters y AFP

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