El ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, sugirió el lunes pasado que su país podría necesitar un referendo para aprobar reformas económicas dolorosas, en el que sus acreedores están insistiendo, y Gabriel señaló en una entrevista que esa consulta podría acelerar las decisiones.
Atenas ha dicho que no tiene planes de convocar a un referendo por el momento. Gabriel, líder de los socialdemócratas del SPD, socio menor de la coalición de la canciller Angela Merkel, ha destacado que el Gobierno griego tenía que tomar medidas en cualquier caso. "Un tercer paquete de ayuda para Atenas sólo es posible si se implementan las reformas. No podemos enviar el dinero sin más", expresó. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, indicó el viernes que Atenas había encontrado un terreno común con sus acreedores internacionales, pero que el Gobierno heleno no pensaba traspasar líneas rojas como la de rebajar los sueldos y las pensiones. Volker Kauder, líder parlamentario de los conservadores de Merkel, dijo que la situación era "muy difícil".
| Agencia Reuters |


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