14 de junio 2019 - 00:00

Gremios opositores reciben bendición de los Fernández pero temen por Massa

fórmulas. El bancario Sergio Palazzo logró congregar a las dos fórmulas más importantes del Frente de Todos.
fórmulas. El bancario Sergio Palazzo logró congregar a las dos fórmulas más importantes del Frente de Todos.

Las fórmulas de Alberto Fernández y Cristina de Kirchner, y de Axel Kicillof y Verónica Magario, debutaron ayer en público tras el cierre de los frentes electorales con un almuerzo que compartieron con los principales referentes del sindicalismo opositor, con Hugo Moyano como líder. El encuentro se concretó en la Asociación Bancaria, adonde los candidatos ofrecieron una señal de preferencia hacia la disidencia gremial en el silencioso tironeo que mantiene con la conducción de la CGT por el favor del peronismo en un eventual futuro gobierno. Los postulantes del Frente de Todos acordaron integrar a los dirigentes a los equipos de trabajo de cada área con la perspectiva de sumarlos también como posibles funcionarios después de octubre.

Fue el primer acto político de los candidatos a presidente y vice y del binomio para la Gobernación bonaerense y tuvo como condimento una amplia movilización de militantes en las puertas del sindicato, en el microcentro porteño. Además de los discursos de la fórmula presidencial, Fernández reforzó el compromiso del sector a través de su cuenta de Twitter: “Frente al desamparo, la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma y el Frente Sindical por un Modelo Nacional decidieron organizarse y mantener viva la esperanza. Cuidemos el trabajo argentino”. Cristina, por la misma red, acotó: “nuestra prioridad es el trabajo. Lo vamos a recuperar entre todos y todas”.

Tanto el anfitrión y referente de la Corriente Federal, Sergio Palazzo, como Hugo y Pablo Moyano y el resto de los sindicalistas que participó leyeron en la visita de ambos binomios un gesto inequívoco de favoritismo. Es que la “mesa chica” de la CGT se había jactado de tener agendado un primer encuentro con Alberto Fernández tras ser nominado por Cristina pero la cumbre debió suspenderse por la internación del postulante a raíz de un inconveniente pulmonar. Días después varios líderes de la central obrera viajaron a Ginebra, Suiza, para la conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la reunión pasó para más adelante.

En cualquier caso ayer primaba el entusiasmo en el Frente Sindical, que además de los Moyano y Palazzo tuvo asistencia casi perfecta: de la Corriente Federal (el sector históricamente kirchnerista) estuvieron Héctor Amichetti (gráficos), Horacio Ghilini (docentes privados) y los diputados Vanesa Siley (judiciales, Sitraju) y Walter Correa (curtidores); del espacio del camionero acudieron el canillita Omar Plaíni, Raúl Durdos (marítimos, SOMU), el ceramista Domingo Moreyra, el municipal Rubén “Cholo” García y el docente bonaerense Miguel Díaz (Udocba); la CTA-T tuvo a su secretario general y también diputado, Hugo Yasky, a Edgardo Llano (aeronáuticos, APA), a Roberto Baradel (Suteba) y a Daniel Catalano (estatales porteños, ATE), en tanto que por la CTA-A (atraviesa una disputa judicial) lo hicieron Pablo Micheli y Dora Martínez. Completó la delegación el metalúrgico de Campana y diputado nacional Abel Furlán.

Pero más allá de la euforia en el sector gremial opositor la semana arrancó con una inquietud: la confirmación de que Sergio Massa se integrará junto a su Frente Renovador al bloque peronista mayoritario implicará, necesariamente, una reducción de los espacios disponibles para candidatos de origen sindical en las listas para cargos parlamentarios. “Hasta ahora teníamos que acomodar una sábana ‘queen’ en una cama tamaño ‘king’. Ahora la sábana se convirtió en una funda”, graficó ayer uno de los principales dirigentes del espacio sindical más cercano a Cristina de Kirchner.

Como adelantó este diario en el Frente Sindical habían empezado a presionar a favor de media docena de dirigentes con expectativas de ocupar bancas en la Cámara de Diputados. Cada espacio que integra el bloque mantendrá por separado las negociaciones con los equipos de Alberto Fernández y la exmandataria para procurarse un hueco. Mientras el camionero imagina con posibilidades a su hijo y exdirigente de los peajes Facundo Moyano, que terminará en diciembre su mandato como diputado nacional, y al canillita Plaíni, en la Corriente se menciona a Palazzo, Amichetti, Ghilini y al piloto Pablo Biró. En tanto que la CTA de Yasky puja por el docente Baradel.

Ante el previsible acortamiento de expectativas que conllevará la negociación con Massa, algunos sindicalistas admitieron que el reclamo para compensar el apoyo virará hacia cargos en los mandos intermedios de una eventual gestión del Frente de Todos. Algo similar a lo que sucedió con la asunción de Néstor Kirchner en 2003 con Moyano, a quien le reservó para dirigentes propios la subsecretaría de Transporte Automotor y el órgano de control y reparto de fondos a las obras sociales, al igual que a otros sindicalistas que respaldaron su candidatura.

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