21 de diciembre 2010 - 00:16

Guerra en Senado por ascenso de militar clave en Defensa

Raúl Alfonsín
Raúl Alfonsín
El Senado volverá a tratar mañana, en una nueva sesión extraordinaria, los pliegos de ascenso de 320 militares. Oficialismo y oposición están enfrentados por el caso del jefe de Inteligencia del Ejército, César Milani, quien está propuesto para ascender a general de división. La principal objeción que pesa sobre Milani es que formó parte de la insurrección carapintada de Semana Santa contra el Gobierno de Raúl Alfonsín. Se sabe que antes de dejar el Ministerio de Defensa, Nilda Garré aprobó la asunción de Milani como subjefe del Ejército y la retención del puesto de Jefe de inteligencia de la fuerza.

El senador Marcelo Guinle (FpV, Chubut), presidente de la Comisión de Acuerdos, transpiró hasta conseguir un dictamen con 8 firmas, 6 a favor de la promoción de Milani y dos en disidencia: el cordobés Luis Juez (Frente Cívico) y el radical santacruceño Alfredo Martínez. Así quedó habilitado el trámite para debatir todos los pliegos en el recinto; la aprobación dependerá de si el oficialismo consigue el voto afirmativo de 37 senadores.

Una foto de archivo de la revista Somos de 1987 que muestra a Milani en un control militar junto al extinto sindicalista Herminio Iglesias y otros uniformados rebeldes es la prueba de la presunta adhesión del entonces capitán a la rebelión carapintada.

La UCR y el Peronismo Federal quieren que se postergue el tratamiento de Milani para marzo, y que se apruebe el resto de los pliegos enviados por el Poder Ejecutivo.

«Esta cuestión fue absolutamente aclarada. Ocurrió cuando era capitán», dijo la semana pasada en el recinto el oficialista Guinle para aclarar la incómoda instantánea del pasado de Milani.

Nuevas pistas

En el transcurso de la semana aparecieron nuevos elementos que, según la oposición, merecen ser analizados porque darían más pistas sobre la participación de Milani en la asonada de 1987. Se lo señala como integrante del staff de capitanes que rodearon a Aldo Rico y conformaban la estructura de obtención de información sensible, se habla del rol en la «operación Supertrueno», destinada a colectar datos sobre el armamento disponible en las guarniciones, cantidad de fusiles, munición menor, granadas, explosivos, tanques, etc., que caerían bajo control carapintada y una estimación de bajas en caso de aumento de las hostilidades. La reconstrucción detalla que Milani reportaba al capitán Jorge «Nutria» Di Pascuale y al capitán auditor Carlos Ciappa, el jefe de ellos era el entonces teniente coronel Jorge Zenarruza, todos especialistas en inteligencia militar.

También surgieron otros datos más recientes sobre su desempeño en la dirección de inteligencia de la fuerza y que los senadores pretenden trasladar para análisis de la Comisión Bicameral de Seguimiento de Organismos de Inteligencia. El foco está en la transferencia de partidas del rubro sueldo, inciso 1, correspondiente a agentes de inteligencia desvinculados luego de que se hiciera pública su participación en los años de plomo, y su utilización como fondos reservados con los que se habría adquirido más de treinta camionetas todoterreno Hilux.

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