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Habrá debate exprés aunque existen dudas
El tratamiento en el Senado, que el kirchnerismo pretenderá que sea exprés, incluirá una vista de Carlos Tomada; anoche se negociaba la agenda para invitarlo.
Este debate, además, será un termómetro para testear la situación del kirchnerismo en el Congreso. Lo habitual en esta era fueron los debates acelerados y las votaciones exprés, existiera o no una emergencia de por medio. Pero esa situación fue cambiando al mismo ritmo que el agotamiento de la disciplina interna de los bloques K.
Esta vez el Gobierno no habló de apuros, aunque la intención sea aportar tranquilidad al mercado laboral con el incentivo a incorporar mano de obra no registrada contra la reducción de aportes patronales en medio de temores por el enfriamiento de la economía.
La pretendida velocidad de tratamiento, entonces, dependerá de las intenciones que tenga cada bloque en apurar la votación, pero de arranque no parece que exista demasiada oposición a la idea, salvo para quienes, como la izquierda, cuestionan que se incentive el empleo reduciendo aportes, una política que el propio peronismo terminó cuestionándole a Domingo Cavallo tanto como ministro de Carlos Menem como de Fernando de la Rúa.
El planteo del peronismo, esta vez, no pasa por cuestionar el financiamiento de los incentivos a la regularización salarial a través de reducir la presión de los aportes empresarios, sino por un apoyo sin restricciones a la medida
Y se pone la mira en una cuestión en particular: las sanciones a incumplidores. Así se explica la "extensión del trabajo no registrado" en que "los perjuicios por infringir la legislación laboral no son lo suficientemente significativos".


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