20 de marzo 2009 - 00:00

Hallan muerto al supuesto raptor de Sofía

La Policía encontró el cuerpo del posible raptor de la pequeña Sofía, en una de las lagunas de las canteras de Malagueño, Córdoba.
La Policía encontró el cuerpo del posible raptor de la pequeña Sofía, en una de las lagunas de las canteras de Malagueño, Córdoba.
La Policía encontró ayer muerto a Gustavo Gaitán Juncos, el joven sospechoso de matar a su ex pareja y secuestrar a la hija de la mujer, Sofía, de 5 años, mientras continuaba la búsqueda desesperada de la niña en descampados del sur de la ciudad de Córdoba.
El cuerpo del sospechoso, con ropas manchadas de sangre, fue hallado junto a la laguna de Malagueño, cerca de donde había sido encontrada el miércoles una mochila con pertenencias de la nena, según confirmaron fuentes de la Policía provincial.
Gaitán Juncos, de 23 años, había sido visto y supuestamente perseguido por un grupo de vecinos, según habían indicado los propios lugareños a la Policía.
Si bien aún no se pudo determinar la forma en que se produjo el deceso de Gaitán Juncos, lo que se pudo determinar es que el sujeto se habría suicidado. Su rostro presentaba señales de haber sufrido golpes y el cuerpo fue hallado en una de las lagunas, flotando en la superficie.
En tanto, continuó el rastrillaje realizado por unos 250 efectivos de la Policía local por una amplia zona descampada situada al sur de la ciudad de Córdoba, tendiente a encontrar a Sofía, la nena que está desaparecida desde el lunes, cuando fue ultimada su madre.
Pocas horas antes del hallazgo del cuerpo, el comisario inspector Miguel Casteló había confirmado que un grupo de vecinos dijo haber visto y perseguido al sospechoso en esa misma zona.
«Es probable que haya sido él, porque quienes lo vieron son gente que lo conoce», había señalado el jefe policial, incrementando las especulaciones sobre la posibilidad de que el joven se hubiera sentido «acorralado».
El hombre, según los vecinos, fue divisado entre las sombras y la oscuridad de la madrugada, y enseguida fue perseguido a lo largo de unos 100 metros, aunque logró escapar.
Los policías, luego del caótico clima que se generó el miércoles tras el hallazgo de la mochila de la pequeña, disuadieron a los vecinos de que participen del rastrillaje.