19 de enero 2017 - 00:00

Hallar mercados alternativos, una misión imposible

Ciudad de México - En vigor desde 1994, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), que Donald Trump busca renegociar, es para México un arma de doble filo, ya que ayudó a incrementar enormemente sus exportaciones, pero lo ató más que nunca a Estados Unidos, su principal socio comercial.

"No es tan sencillo para un productor mexicano voltear a otro mercado, porque hay una mutua interdependencia de comercio e inversiones con Estados Unidos", explicó el especialista en Negocios Internacionales del Tecnológico de Monterrey, Manuel Valencia.

Las cifras son irrefutables. En 2015, México fue el duodécimo país del mundo por el volumen de su comercio internacional, de u$s 775.982 millones; u$s 380.750 millones en exportaciones y u$s 395.232 millones en importaciones, de acuerdo con datos proporcionados por la Secretaría de Economía. Del total de ventas, el 81,2% de ellas fueron hacia Estados Unidos, y del país vecino se importaron el 47,3 % de los insumos. "En 1990, México exportaba u$s 27.000 millones, y actualmente son unos 380.000", recordó el profesor titular de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Carlos Javier Cabrera. Es indudable la relevancia del TLCAN -que facilita el comercio entre México, Estados Unidos y Canadá- aunque no todos los especialistas lo valoren positivamente. El acuerdo "no tuvo un efecto en la economía mexicana porque no hizo que crezca, ya que esta tuvo un crecimiento promedio más o menos del 2 %" en los últimos 20 años, un dato "insuficiente" para el país y menor a la de décadas precedentes, señaló Cabrera.

Para el economista Luis de la Calle, que participó en el equipo negociador mexicano del NAFTA hace un cuarto de siglo, este acuerdo es "uno de los más profundos del mundo" por ser capaz de unir dos países ricos con uno en desarrollo y fruto de una "negociación muy ambiciosa".

Para el presidente de la American Chamber of Commerce de México Capítulo Monterrey, Alberto L. de Armas, el NAFTAsupuso una "lista larga de bondades", entre ellas la creación de una base "jurídica y económica" para el intercambio comercial. "E internamente, ayudó a profesionalizar a muchos mexicanos", aseguró.

Para Valencia, impulsó "mucho crecimiento" en regiones enteras, como la del Bajío (centro), y la explosión de industrias tan importantes como la automotriz, principal fuente de entrada de divisas a México. En contraposición, "no pudimos deshacernos de una dependencia que tenemos con EE.UU. desde hace más de cien años", añadió.

Lo peor es la incertidumbre generada por el magnate neoyorquino y sus mensajes proteccionistas, ya que impacta en los planes de inversión al país, reconoció el representante de la Amcham. Así sucedió a principios de enero con la cancelación de una inversión de Ford de 1.600 millones de dólares en una planta automotriz en San Luis Potosí.

No existe un remedio absoluto, pero los expertos apuestan por expandir el comercio hacia América Latina, la región Asia-Pacífico o la Unión Europea, echando mano de los múltiples acuerdos de México. Actualmente, la nación cuenta con una red de 12 Tratados de Libre Comercio (TLC) con 46 países, 32 Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones (APPRIs) con 33 países y 9 acuerdos de alcance limitado. "El futuro es diversificar hacia otros mercados, pero el costo logístico no es tan atractivo", remarcó Valencia.

Agencia EFE

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