Sin embargo, no reconoce a Israel ni renuncia a “liberar toda Palestina”. ¿Un giro mayor en ciernes?
Doha - El movimiento islamista palestino Hamás consumó ayer un giro potencialmente clave al aceptar, en principio, la creación de un Estado independiente dentro de las fronteras anteriores a la Guerra de los Seis Días de 1967, pero sin que ello suponga el reconocimiento del Estado de Israel.
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El denominado Documento de Principios y Políticas Públicas incluye una cláusula según la cual a partir de ahora, y en concordancia con otras facciones palestinas, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) está dispuesto a la creación de un Estado en el territorio reconocido a los palestinos por la comunidad internacional.
Con todo, este hecho no significa la renuncia a la Palestina histórica. "Hamás cree que ninguna parte de la tierra de Palestina será comprometida o concedida, independientemente de las causas, las circunstancias y las presiones, sin importar cuánto dure la ocupación" israelí, dice la cláusula 20 del documento. También "rechaza cualquier alternativa a la completa liberación de Palestina, desde el río (Jordán) hasta el mar" Mediterráneo, lo que significa la aspiración a toda la Palestina histórica, incluido el territorio, reconocido por la comunidad internacional, donde se asienta Israel. "Sin embargo, sin comprometer su rechazo a la entidad sionista (Israel) y sin renunciar a los derechos de los palestinos, Hamás considera el establecimiento de un Estado palestino plenamente soberano e independiente, con Jerusalén como capital en las líneas del 4 de junio de 1967", agrega.
El documento expone además que, independientemente de la aceptación de las fronteras de 1967, "los refugiados y los desplazados deben regresar a los hogares de los que fueron expulsados", una posibilidad que Israel rechaza por el desequilibrio demográfico que le supondría.
Se trata de los refugiados que salieron al exilio a partir de 1948, y que hoy superan los cinco millones de personas.
El contenido del documento, con el que Hamás quiere actualizar su ideología treinta años después de su fundación, fue dado a conocer por el jefe del movimiento en el exilio, Jaled Meshal, en una conferencia de prensa en Doha (Catar), que fue retransmitida a la Franja de Gaza.
Hamás, autor en el pasado de numerosos atentados contra objetivos civiles, es considerado un grupo terrorista por Israel, Estados Unidos, la Unión Europea y varios de sus dirigentes están sujetos a sanciones.
Un portavoz del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, señaló que "Hamás intenta engañar al mundo, pero no lo conseguirá". Líderes de ese movimiento llaman "diariamente al genocidio de todos los judíos y a la destrucción de Israel", dijo.
En ese sentido, Meshal destacó que "la lucha de Hamás no es con los judíos o su fe, sino contra el sionismo y sus agresiones".
Un alto funcionario de Hamás había dicho previamente en Gaza que el movimiento no tiene "relación administrativa ni organizativa" con la Hermandad Musulmana egipcia. Hamás es un "movimiento nacional de liberación palestina que adopta un islam moderado", dijo Jalil al Hayyah.
Analistas consideraron la publicación de este texto como un intento de Hamás de romper con el aislamiento internacional y acercarse al vecino Egipto, que ha ilegalizado a la Hermandad Musulmana.
Hamás tomó el poder por la fuerza en la Franja de Gaza en 2007. Desde entonces los palestinos tienen de facto dos gobiernos, ya que en Cisjordania manda el del movimiento laico Al Fatah del presidente moderado Mahmud Abás.
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