12 de marzo 2012 - 00:00

Hasta en Gran Bretaña creen que Malvinas son argentinas

Margaret Thatcher
Margaret Thatcher
Gran Bretaña no tiene derecho legal alguno sobre las islas Malvinas y sólo las defiende para explotar las multimillonarias reservas de petróleo y gas de ese archipiélago del Atlántico Sur, cuya soberanía reclama la Argentina desde 1833, según escribió la revista política New Statesman. En un artículo titulado «¿Por qué Gran Bretaña se equivoca con las Malvinas?», el semanario indicó que algunos días atrás el jefe de personal de Defensa, el almirante Mark Stanhope, declaró en una ponencia en el Chatham House de Londres que la posición de Gran Bretaña en el mundo es «obligar a otros países a actuar de forma deseable», pero no lo hizo cuando en febrero el Gobierno argentino denunció ante la ONU una militarización del Atlántico Sur por el envío de un submarino nuclear británico.

«El envío de armas nucleares en respuesta a los esfuerzos pacíficos de la Argentina de resolver el tema Malvinas no sólo es una grave violación del Capítulo 1, Artículo 2 (4) de la Carta Orgánica de la ONU (que prohíbe la amenaza de fuerza), sino un mal ejemplo» de lo dicho por Stanhope, agregó.

El New Statesman pidió imaginar «qué pasaría si la Argentina hubiera ocupado las islas Shetland en 1800, expulsando a sus habitantes».

«Si a pesar de los esfuerzos británicos por resolver el problema pacíficamente de acuerdo con varias resoluciones de la ONU sobre descolonización, la Argentina continuara ocupando y expandiendo la pesca y perforación para petróleo en aguas territoriales británicas»,
continuó.

«Si bajo una junta militar, Gran Bretaña invadiera las Shetlands, y al hacerlo amenazara con un ataque nuclear. Esto es lo que pasó en 1982, con un balance de poder revertido», sostuvo la publicación. Destacó también que durante la guerra de Malvinas «los argentinos contaban con una buena marina, pero luego que el Reino Unido envió un submarino nuclear, ellos dieron la vuelta». «Mientras que los buques regresaban, los misiles británicos hundieron al Belgrano, escalando la guerra. Documentos del Foreign Office también revelan que el Gobierno de Thatcher vetó una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para un cese al fuego», continuó.

Según el New Statesman, las Malvinas «eran tierra nullius cuando los franceses colonizaron las islas en el siglo XVIII. Luego fueron vendidas a España, una transferencia de soberanía que Gran Bretaña reconoció. Sin embargo, bajo la descolonización y el principio de uti possidetis, la soberanía debería haber sido transferida a la Argentina, que declaró la independencia de España en 1816. En 1833, Gran Bretaña expulsó a los habitantes de las islas», agregó.

El por entonces canciller argentino Manuel Moreno fue informado por el primer ministro inglés lord Palmerston de que la Argentina «no ha anticipado que el Gobierno británico permitiría a algún otro Estado ejercitar el derecho de soberanía de las Malvinas derivado de España, que Gran Bretaña misma le negó a España». El New Statesman incluso cita un artículo del jurista Michael Reisman publicado en el Yale Law Journal que afirma que «en el momento de adquirir la independencia, una excolonia», en este caso la Argentina, «hereda todos los territorios de esa colonia. Este principio, ejemplificado en América Latina, y un siglo después, en África, ciertamente debería ser aplicado por las Malvinas», destaca el experto.

Por su parte, la publicación británica destacó que el Reino Unido «no tiene derecho legal sobre las islas» y agregó que reiterados gobiernos británicos «no sólo violaron de forma consistente resoluciones de la ONU, sino que militarizaron la región». Para el New Statesman, la principal causa de las recientes tensiones entre Buenos Aires y Londres «son el descubrimiento de nuevos recursos naturales» en la zona. «Para 2029 se espera un aumento considerable en la demanda de energía, en particular de gas, como explicó nuestro Ministerio de Defensa. Y muchas disputas territoriales, como las del Artico, del Golfo de Guinea y del Atlántico Sur quedarán inexorablemente atadas a garantizar reservas de energía.

¿Cree alguien seriamente que de no ser por el gas y el petróleo, 1.400 soldados (cerca de uno por isleño) serían desplegados a un costo de 40 millones de libras esterlinas al año.

Dejá tu comentario