10 de enero 2011 - 00:50

"Hay actitud antiexportadores que es vista como anacrónica"

• Entrevista al economista Sebastián Edwards. «La situación de Europa se hará más crítica»

«Es importante que las autoridades argentinas enmienden el rumbo, tomen un compromiso profundo con la competitividad y la eficiencia, y fomenten a los empresarios a salir al mundo a conquistar mercados», sostuvo Sebastián Edwards a este diario.
«Es importante que las autoridades argentinas enmienden el rumbo, tomen un compromiso profundo con la competitividad y la eficiencia, y fomenten a los empresarios a salir al mundo a conquistar mercados», sostuvo Sebastián Edwards a este diario.
Para el economista chileno Sebastián Edwards, «la situación en Europa se hará más crítica durante los primeros 6 meses del año», «el desempleo en Estados Unidos caerá muy lentamente», y «observaremos grandes fluctuaciones en los precios de las monedas». Este profesor de la Universidad de California y ex consultor del Banco Mundial y del FMI dijo, además, en diálogo con Ámbito Financiero: «Veremos una moderación en los precios de los commodities y, en algunos casos, como el hierro por ejemplo, incluso una leve caída». En la Argentina, aseguró que existe una «actitud antiexportadores que es vista como anacrónica» en el resto del mundo.

Periodista: En materia económica y a nivel global, ¿cuál cree que será el hecho que marcará 2011?

Sebastián Edwards: Tendremos una recuperación lenta y pasaremos varios sustos. El desempleo en Estados Unidos caerá muy lentamente, y observaremos grandes fluctuaciones en los precios de las monedas. Pero en particular, la situación en Europa se hará más crítica durante los primeros 6 meses del año. La insistencia de los alemanes para que los inversores incurran en pérdidas en casos de crisis producirá una especie de parálisis en la zona del euro.

P.: ¿La idea alemana es finalmente la que se va a imponer?

S.E.: Al final, los alemanes van a imponerse. La razón es simple: son ellos los que tienen el dinero. Lo que sucede es que, además de un problema económico, Europa enfrenta un difícil problema político. No hay acuerdo entre los distintos países sobre cómo proceder. Los alemanes, por un lado, quieren imponer la disciplina fiscal sea como sea. Además, quieren «castigar» a los inversionistas privados que han hecho apuestas equivocadas. En ese sentido, pretenden que los tenedores de bonos -incluso los inversores en bonos senior- paguen parte de los costos de salvataje. Los otros países quieren que los costos de apuntalar a las economías débiles -Grecia, Irlanda, Portugal y otros- sean pagados por todos.

P.: ¿Hasta cuándo deberíamos esperar que continúe la crisis?

S.E.: Queda mucho camino por recorrer. De hecho, la inestabilidad en Bélgica -que por años ha tenido una deuda pública enorme- está complicando enormemente las cosas. Si Bélgica se ve envuelta en problemas, la percepción de fragilidad regional se hará más intensa. Eso se traducirá en mayores primas por riesgo-país y en dificultades para refinanciar las deudas. Estamos hablando de una posible profecía autocumplida.

P.: ¿Cómo espera que evolucione el euro en este contexto?

S.E.: El mercado global de monedas está enfrentando una situación paradojal. Dos de las principales monedas -euro y dólar- están bajo fuertes presiones. El euro tiende a debilitarse por la situación precaria de un gran número de países miembros -Grecia, Irlanda, Portugal, España, Bélgica-, mientras que el dólar tiende a perder valor ante las perspectivas de políticas monetarias laxas a partir de los programas de la Reserva Federal de EE.UU. En cierto modo, la moneda que saldrá triunfadora es aquella que se «debilite menos». En estos momentos, mi impresión es que el euro perderá algún valor con respecto al dólar.

P.: ¿En EE.UU. ya pasó el peor momento? ¿Mejorarán las variables más afectadas, como el empleo?

S.E.: El empleo crecerá muy lentamente. Ya tenemos un indicio con lo que pasó en diciembre: una creación de apenas 103 mil nuevos puestos de trabajo. Al mismo tiempo, la población se encuentra altamente descorazonada, y muchos ni siquiera buscan empleo. Veo una situación de decepción, con un movimiento del electorado hacia la derecha. También nuevos sentimientos proteccionistas y antiextranjeros. Creo que varios Estados implementarán leyes antiinmigrantes, al estilo de la de Arizona.

P.: ¿Habrá un mayor impacto de la crisis en Latinoamérica y en la Argentina en particular?

S.E.: El peligro para América Latina es limitado. En el mercado financiero se ha producido un verdadero desacoplamiento entre nuestra región y el resto del mundo. Los inversores entienden que en América Latina la mayoría de los países ha hecho los deberes, y que nuestras economías son sólidas y robustas. Pero hay que reconocer que si hubiera una gran catástrofe -si, por ejemplo, España se viera arrastrada hacia una reestructuración de su deuda-, entonces el apetito global por el riesgo se resentiría fuertemente. En este escenario extremo, incluso los países mejor posicionados de América Latina, incluyendo la Argentina, se verían afectados.

P.: ¿Será éste otro año de fuertes alzas en los commodities?

S.E.: Creo que veremos una moderación en los precios de los commodities. En algunos casos, como el hierro por ejemplo, incluso una leve caída. Eso no significa que vayamos a ver un colapso. Al contrario, seguirán las alzas, pero serán más modestas.

P.: ¿Cómo analiza la evolución del peso chileno, con el desplome de la semana pasada y la intervención cambiaria?

S.E.: El peso chileno, al igual que la mayoría de las monedas de la región, se ha fortalecido fuertemente durante los últimos meses. Esto ha repercutido negativamente en la competitividad del país y ha golpeado las exportaciones. En mi opinión, el Banco Central de Chile hizo bien en intervenir para evitar mayores apreciaciones del peso. Las intervenciones realizadas durante la semana pasada -y anunciadas para el resto del año-tienen como objetivo reducir la especulación. En ese sentido, creo que va a ser muy efectiva. Los que en Chile apostaron en contra del dólar en las últimas semanas ya perdieron mucho dinero con el aumento de 30 pesos. Ahora van a tener que ser más cuidadosos, y van a disminuir el volumen de sus apuestas.

P.: ¿Cree que con esta situación en Chile y también por la situación cambiaria en Brasil, la Argentina debería tomar alguna medida frente al dólar?

S.E.: Brasil está usando una batería de medidas para enfrentar su situación cambiaria, y evitar la sobreapreciación del real. La última medida, tomada recién la semana pasada -el encaje a las posiciones cortas en dólares-, tiene como objetivo reducir la especulación. Se supone que con esa iniciativa, el volumen de posiciones cortas caerá a cerca de la mitad: de 17 billones de dólares a unos 9 billones. Esta medida, al igual que en el caso chileno, tendrá efectos. Pero serán limitados. No hay nada que Brasil pueda realizar para hacer caer los precios internacionales de los commodities. Y es, precisamente, el aumento de estos precios lo que está determinando el fortalecimiento del real.

P.: ¿Cómo ve la situación general en la Argentina?

S.E.: Para el mundo es sorprendente que la Argentina grave en forma onerosa a sus exportadores. Tenemos situaciones donde los países de gran éxito -léase China, en particular- basan su desarrollo en un potencial exportador. Esta actitud antiexportadores es vista como anacrónica. Por eso, creo que es importante que las autoridades argentinas enmienden el rumbo, tomen un compromiso profundo con la competitividad y la eficiencia, y fomenten a los empresarios a salir al mundo a conquistar mercados.

Entrevista de Florencia Lendoiro

Dejá tu comentario