"Estamos acá porque parte del Poder Judicial está contaminado y connivente con la oposición", dijo el diputado Vicentinho, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), quien es amigo de Lula hace cuatro décadas, durante la vigilia realizada frente al departamento del exmandatario, en San Bernardo do Campo, Gran San Pablo.
Por las redes sociales, durante la madrugada militantes del PT y de movimientos sociales acudieron al lugar para acampar frente al limbo jurídico en el cual se encuentra el líder de izquierda, cuya defensa presentó la noche del domingo un hábeas corpus ante el Supremo Tribunal Federal (STF) en caso de que fuera blanco de una operación policial iniciada por Moro.
Lula fue nombrado el miércoles pasado ministro coordinador del Gobierno de Dilma Rousseff, con lo cual ganó fueros porque la investigación pasa al STF, pero la designación fue suspendida por el juez del máximo tribunal, Gilmar Mendes, un abierto opositor al PT, quien reenvió el viernes por la noche el caso a Moro, quien en la víspera difundió escuchas entre los dos dirigentes donde se sugería que el desembarco del exgobernante en el Gabinete tenía por objetivo protegerlo judicialmente.
Mientras Lula espera una decisión de otro miembro de la corte o de una reunión extraordinaria del STF que le permita asumir el cargo, dedicará esta semana a capitanear una estrategia que impida la ruptura del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) del vicepresidente Michel Temer con el Gobierno.
| Agencias EFE, DPA y ANSA |


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