- ámbito
- Edición Impresa
Herederos de Nureyev muestran su arte en una gala de ballet
Los cinco bailarines más destacados de la danza hoy se reúnen en un único espectáculo: «bailar es comunicar», coinciden «y no sólo desplegar técnica».
Periodista: Vasiliev, usted dejó el Bolshoi hace poco para sumarse al Mikhailovsky. Cómo viene resultando su experiencia en la compañía?
Ivan Vasiliev: La gente todavía me pregunta sobre eso, pero no hay nada de especial salvo la libertad que estaba buscando para mi carrera. En el Bolshoi tenía que atenerme a las reglas y las tradiciones, pero la carrera de un bailarín es muy corta y hay mucho para hacer. Recibí una oferta muy interesante del Mikhailovsky y decidí que era el momento y que necesitaba transferirme, además de mi interés por trabajar con Nacho Duato. Mi primer año fuera del Bolshoi es exactamente como lo soñaba.
P.: ¿Cómo encaran su participación en este espectáculo y qué pueden adelantar acerca de lo que se verá en Buenos Aires?
Marcelo Gomes: Esta experiencia es distinta de todas las demás. Trabajar tan de cerca con bailarines a los que admiro tanto me permite aprender muchísimo. Incluso ellos me inspiraron para crear la obra que se bailará aquí. El show da un panorama muy amplio de la danza masculina en aspectos muy diferentes a través de cada coreografía, es estimulante.
I.V.: Soy el más joven de este elenco. Cuando tenía 20 años Sergei Danilian me invitó a sumarme y me propuso un repertorio con el que ni siquiera había soñado. Nuestro programa es genial, balanceado, dinámico y variado.
P.: ¿Cuál es su visión del papel del bailarín a lo largo de la historia?
Guillaume Côté: Creo que está en constante evolución, especialmente en la danza contemporánea. Ya pasó el tiempo en que el hombre era nada más que un partenaire detrás de una bailarina. Los bailarines se han vuelto mejores y más fuertes en cada generación, y gente como Nureyev y Barishnikov cambiaron para siempre la forma en que el público veia al bailarín.
I.V.: El papel del hombre cambió con los Ballet Russes, Nijinsky y Diaghilev, y por supuesto en los 60 con Nureyev y Barishnikov. Mucho depende del repertorio, porque difiere mucho lo clásico de lo contemporáneo. Me alegra que «Kings...» se centre en los bailarines hombres, lo cual confirma la importancia de su papel.
M.G.: Un bailarín no sólo tiene que exhibir técnica, fuerza, musicalidad, pasión, lirismo sino que tiene que mostrar su alma al espectador. Eso tiene para mí un peso enorme en la historia de este arte.
P.: ¿Qué es lo que hace sobresaliente a un bailarín?
G. C.: Para mí bailar es sobre todo comunicar. Se trata de hablar con el alma en un lenguaje universal que todos puedan entender. Un bailarín necesita dominar las sutilezas de lo físico y lo musical y tener la más profunda dedicación a su arte.
I.V.: La educación, la experiencia, el «background», son importantes, pero sin talento, una buena formación y suerte no se podrá hacer una carrera destacada. Se debe ser técnicamente perfecto, tener inspiración artística y sobre todo sentir cada parte del cuerpo. Uno tiene entre diez y quince años, más en el caso de algunos bailarines, para lograr aquello para lo que uno fue dotado, pero todo depende de circunstancias tan complejas como impredecibles.
M.G.: Pienso que es la combinación entre humildad y confianza. Hay que saber manejar el auto, pero también saber dar paso a los demás.
Entrevista de Margarita Pollini


Dejá tu comentario