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Highton: ‘‘Los jueces suplentes, lo más débil de la Justicia’’
Elena Highton de Nolasco, vicepresidenta de la Corte Suprema, sostiene que existe un ‘‘limbo jurídico’’ para los menores de 14 y 16 años, situación que debe subsanar el Poder Legislativo.
Elena Highton de Nolasco: Es una preocupación muy fuerte nuestra y de todo el Poder Judicial. El juez subrogante, por un lado, es vulnerable porque está concursando para ser el juez definitivo de ese cargo que está subrogando u otro. Su situación es precaria. Además, el Consejo de la Magistratura da un período de seis meses de prueba, que provoca una especie de «espada de Damocles», ya que después hay que ver si lo renuevan en ese puesto o no. Aun siendo permanente, está sometido a cómo lo pueden tratar los abogados, las partes, porque no tiene la fuerza de ser un juez titular, con todas las competencias correspondientes. Todo esto lo hace más vulnerable. Es una situación que no da ni la estabilidad ni la independencia que un juez tiene que tener.
E.H.N.: Es algo que preocupa mucho al tribunal y por eso se pidió al Congreso que avanzara sobre la ley de subrogancias, que se aprobó. Por otro lado, también está bastante parada la selección de jueces en la Magistratura. También hay 50 o 60 nombres de jueces que ya están pendientes en el Ejecutivo, y otros que están en el Ministerio de Justicia, aunque en general realiza este trabajo rápido. Lo cierto es que no sé cuándo se va a solucionar este problema.
E.H.N.: La Comisión se va a reunir para tratar el tema, pero no de manera inmediata. Hay que convocar a integrantes de diferentes puntos del país, y eso lleva tiempo. Más que la carta, en realidad lo que me preocupa es que se haya dado una situación que 75 jueces consideran -porque no voy a abrir mi opinión sobre el caso- que atenta contra su independencia.
E.H.N.: Yo no tengo por qué meterme en la incumbencia del Congreso, como considero que nadie tiene por qué cuestionar el contenido de mis fallos. En términos generales, lo que yo he dicho es que la cuestión precisamente no pasa por esos cuatro años. Sí es cierto que hay un segmento de 14 a 16 que está en una especie de «limbo jurídico». Nosotros mismos en la sentencia referida a los institutos de menores lo que hemos dicho es que hay que dictar políticas y leyes al respecto. Ahora, cuál es la ley compete a los legisladores.
Entrevista de María Vicens


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