El justicialismo bonaerense avaló al exministro del Interior, pero el kirchnerismo podría adherir el partido al nuevo frente para presionarlo.
Habilitado. El PJ habilitó a Randazzo para las PASO, pero el partido aún no definió si irá en el nuevo frente que anunciará hoy Cristina de Kirchner.
El peronismo bonaerense aceptó ayer al exministro del Interior, Florencio Randazzo, para competir en las PASO del 13 de agosto próximo. Sin embargo, la histeria del partido continuará hoy, en el Instituto Patria, con la definición que hará la expresidenta Cristina de Kirchner junto a intendentes y La Cámpora, en cuanto a si el frente nuevo que creará tendrá como adherente al justicialismo.
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"Podrá usted presentarse, como cualquier otro candidato, en el Partido Justicialista y en el marco de la ley electoral vigente", señala la respuesta enviada en un martes 13 a Randazzo para confirmar el permiso de participar en las PASO. La primera lectura -empujada también por la ansiedad- marcó, durante la tarde de ayer, que la expresidenta dejaría de lado el histórico sello del PJ -y los fondos que le corresponderían tras la elección 2015- para armar un nuevo frente.
De hecho, en esa notificación además se deja en claro "que algunos de los Partidos Políticos que integraron el Frente para la Victoria hasta el año 2015 nos han manifestado que van a constituir otro frente electoral", y que también es de "público conocimiento que los distintos estamentos del partido, la mayoría de los miembros de la mesa de acción política y los intendentes de las distintas secciones electorales, han manifestado al necesidad de lograr la unidad para frenar las dolorosas consecuencias del ajuste del Gobierno nacional y provincial".
Lo cierto es que hasta anoche, el kirchnerismo no había soltado el sello del PJ. El cristinismo analizará hoy aplicar la estrategia del "vamos por todo" que viralizó Cristina de Kirchner años atrás, durante su estadía en la cima del poder central, para dejar a Randazzo sin sello y sin PASO.
Para ello, el nuevo frente a conformar por todos las fuerzas que responden ciegamente a Cristina -Nuevo Encuentro, Kolina, etcétera- deberán encontrar el artilugio legal para que la junta electoral de esa flamante agrupación divida las cuotas de poder entre todos los nuevos integrantes, incluido el PJ, que no tendría posición dominante pese a sería el partido con mayor cantidad de afiliados.
A partir de allí, esa misma junta electoral del nuevo frente -siempre y cuando el cristinismo defina hoy adherir al PJ a ese espacio- podría votar la "unidad" de cara a las PASO y dejaría a Randazzo virtualmente proscripto y obligado a negociar espacios en una nómina con lapicera final de la expresidente.
Si Cristina no acepta incorporar al PJ, la otra opción es activar una listas paralelas para que compitan con Randazzo en las PASO. Eso también se hablará hoy en el Instituto Patria. Quien tomará mayor notoriedad hoy en el medio de la trifulca bonaerense es el jefe del justicialismo bonaerense, Fernando Espinoza.
Tras la habilitación a Randazzo, intendentes y camporistas gatillaron cónclaves en la sede del PJ y en Frente Nacional Peronista, sin definiciones rutilantes. El plazo final para la inscripción de frentes en Buenos Aires finalizará mañana, a las 9.30.
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