10 de agosto 2015 - 00:00

Homenaje a Charly con momentos bellos pero muy poco rock

El dúo clásico de Elías Gurevich y Haydée Schvartz, con una curiosa versión de “Demoliendoo hoteles”, participó con otras formaciones y solistas del desparejo homenaje a Charly García en el Festival “Piano, piano”.
El dúo clásico de Elías Gurevich y Haydée Schvartz, con una curiosa versión de “Demoliendoo hoteles”, participó con otras formaciones y solistas del desparejo homenaje a Charly García en el Festival “Piano, piano”.
Festival "Piano, piano". Homenaje a Charly García. Actuación de E. Gurevich (violín), H. Schvartz, H. Jacinto, D. Godfrid, P. Spatocco (pianos), J.C. de Urquiza (trompeta), S. Urquiza (contrabajo, voz), Lidia Borda (voz), F. Guevara (percusión), R. Cánepa (contrabajo) trío Aura!- y D. Schissi (curaduría, piano). (CC Kirchner, La Ballena Azul; 8 de agosto).

El cierre del ecléctico y, por momentos, muy importante festival "Piano, piano" fue con un tributo a Charly García. Algo extraño, en algún sentido, y después de todos los virtuosos que pasaron por el encuentro y porque no son tantos los que piensan al cantante y compositor centralmente como pianista. Pero lo es, y muy interesante en su manera de tocar. Se convocó a Diego Schissi como maestro de ceremonias que, pianista él también, en lugar de ponerse en su habitual lugar de músico, prefirió convertirse en el curador, convocando a una serie de colegas entre los que hubo, claro, cuatro pianistas.

El trío jazzero del trompetista Juan Cruz de Urquiza, el dúo de canto y piano de Lidia Borda y Daniel Godfrid, el Trío Aura! habitualmente, más volcado al folklore- y el dúo del mundo de lo clásico de Elías Gurevich y Haydée Schvartz que funcionó como intermedio entre las demás formaciones- fueron entonces los responsables de hacer sonar las canciones.

Charly fue recordado en su faceta de compositor más que en sus otros varios talentos. Y el repertorio se centró, seguramente por gusto de los propios artistas y no por premeditación consciente, en la obra de los años 80 y 90. Al concierto le faltó rock and roll, dicho esto como metáfora; aunque es probable que haya sido ésa la intención. Se escucharon reelaboraciones muy lejanas de los originales, como la de "Demoliendo hoteles" por Schvartz-Gurevich, en versión para esa instrumentación de Schissi. Se apuntó a la melodía como referencia para trabajar arreglísticamente más que como aspecto central, con excepción del set de Borda donde, aparecieron las canciones aunque también algo metamorfoseadas a manera de pequeños popurrís. Y la "fiesta rockera" llegó en parte con el trío de Spatocco-Cánepa-Guevara y, más declaradamente, con los dos "tutti" finales festejados con palmas por el público.

Hubo algunos momentos un poco intrascendentes y, quizá, alejados del espíritu del homenajeado. Pero hubo también algunos momentos bellos: "20 trajes verdes", una composición originalmente instrumental con reminiscencias de Erik Satie, arreglada para violín y piano por Spatocco; "La grasa de las capitales" en trío de trompeta, piano y contrabajo y aires jazzísticos; "Adela en el carrusel" + "Promesas sobre el bidet" por Borda-Godfrid; "Viernes 3 AM" y "Yendo de la cama al living" por Aura!; o los mencionados combos finales, con dos pianos de gran cola a cuatro manos, para "Rezo por vos" e "Inconsciente colectivo", el único tema en que el curador Schissi se sentó y tocó algunas notas.

Dejá tu comentario