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Honduras: EE.UU. avala elección sin Zelaya
Manuel Zelaya sigue confinado en la embajada brasileña en Tegucigalpa, sin poder influir en el desenlace de la crisis política hondureña. El apoyo de EE.UU. al proceso electoral en curso fortaleció ayer la posición del presidente de facto, Roberto Micheletti.
Honduras se encuentra en medio de un limbo político. Por un lado, Zelaya se encuentra recluido hace tres meses en la Embajada de Brasil, lapso en el que se frustraron varios intentos de negociación con los golpistas. Mientras, continúa su marcha la campaña electoral, a la vez que se suceden crecientemente actos de violencia.
«Las elecciones serán parte de la realidad y volverán a Honduras a un camino a la democracia», dijo Llorens en declaraciones a Radio América. Los comicios «van a ocurrir, esto es claro, el pueblo hondureño tiene derecho de elegir su presidente, un nuevo Congreso y alcaldes, y sería un error histórico y de grandes proporciones negar ese derecho», agregó.
Ese análisis es rechazado por casi todos los países del continente, que ven en la cita electoral una farsa con el presidente constitucional, que mantiene un segmento indefinido de apoyo popular, recluido en una embajada.
Hasta ahora, si bien algunos funcionarios norteamericanos calificaron como «golpe de Estado» la asonada protagonizada por Micheletti (titular del Congreso hasta el 28 de junio), otros resistieron todo lo posible esa consideración y culparon de la situación tanto a Zelaya como a los golpistas. En cualquier caso, y pese a que el propio Obama evaluó que lo ocurrido en Honduras había sido un golpe, esa calificación nunca fue oficializada, por lo que no entraron a regir las sanciones económicas previstas.
El senador republicano Jim DeMint, cuyo partido sí justificó mayoritariamente el golpe, había anunciado el jueves que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, había «rectificado su política equivocada» y se aprestaba a reconocer al próximo presidente aunque no sea restituido Zelaya, como había concluido la última negociación el 30 de octubre, a instancias de una delegación de alto nivel estadounidense.
Llorens reiteró que Estados Unidos quedó «decepcionado» por el incumplimiento e instó de nuevo «a los dos lados» a que «regresen a la mesa y se trabaje lo más rápido posible». Zelaya ya había dejado claro el sábado que la negociación estaba rota.
Honduras fue escenario ayer de caravanas proselitistas de cara al 29 de noviembre. Con banderas rojiblancas del Partido Liberal (PL, derecha, al que perteneció Zelaya), cientos de vehículos giraron en apoyo al candidato Elvin Santos en La Entrada, 400 kilómetros al norte de la capital. Mientras el aspirante del Partido Nacional (PN, también de derecha), Porfirio «Pepe» Lobo, favorito en las encuestas, hacía el propio en la ciudad de Choluteca, 160 kilómetros al sur. Por su parte, el izquierdista Carlos Reyes bajó ayer su postulación, para no «legitimar» el golpe. Lo mismo haría su par César Ham en los próximos días.
Es en este contexto en el que varios atentados con bomba se han registrado en los últimos días, y en la noche del sábado desconocidos atacaron a tiros un vehículo de la seguridad que acompañaba al fiscal general, Luis Rubí, aunque sin dejar víctimas, mientras en la madrugada explotaron granadas de uso militar, que causaron daños materiales menores en la empresa teléfonica Tigo y la subestación del sistema eléctrico en Pueblo Nuevo, en la capital. Rubí es considerado por el Frente Nacional de Resistencia como uno de los principales responsables de darle amparo legal al golpe.
Agencias EFE, AFP y DPA


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