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“Hoy nadie queda atrapado por una historia sólo romántica”
Viviana Rivero: “‘La magia de la vida’” es un libro que tuvimos que sacar rápidamente, lo adelantamos un mes para estar en las librerías semanas antes del Día de la Madre”.
Periodista: Siete de las diez novelas de la lista de los más leídos son novelas que se pueden definir como románticas, ¿a qué se debe ese interés?
Viviana Rivero: Todavía se sigue hablando de novela romántica porque contiene una historia de amor, pero no es la novela rosa del pasado que trataba de un hombre y una mujer que se conocían, había dos, tres vaivenes, un conflicto de celos, y un final de casamiento. No creo que hoy alguien pueda quedar atrapado por una historia sólo romántica. Mis novelas cuentan del amor pero de otro modo, tratan de una mujer que encara una segunda oportunidad, donde los hijos son importantes y pueden conjugar sus historias de amor con la que tiene la madre, trato de explorar los amores actuales. Y no sólo está lo que siente la mujer, también lo que siente el hombre. Y cada narrador trata a la vez diversas tensiones, dramas, sucesos que rodean a los protagonistas. Si el amor sigue siendo central lo que se cuenta ya no son la peripecias rosas del ayer, y eso hace que interesen. Quizá lo que hace que un libro llegue a best seller es que el autor tiene una mirada común a muchos miles de personas, y esa empatía que se proyecta a la historia narrada es la que permite la identificación de los lectores.
P.: Entre las novelas románticas más vendidas, la de Coelho deriva a lo espiritualista, la exitosa saga de las "Cincuenta sombras" a lo erótico sexual, las de John Green juegan con lo fantástico, hay varias de vampiros enamorados... las suyas parecen las más tradicionales.
V.R.: En "La magia de la vida" cuento de una periodista que viaja a Italia y allí, a la vez que conoce un hombre que le atrae, descubre que está embarazada del novio que la dejó. Esos son los matices que brinda la modernidad a las historias de amor. Uno inventa cosas y piensa: ¿se me habrá ido la mano con esto? Y de pronto alguien casualmente me cuenta una historia semejante a la que estuve escribiendo. La gente ya no tiene miedo de mostrar sus sentimientos. Antes las mujeres creíamos que para ser fuertes y exitosas no teníamos que mostrar que éramos sensibles. La mujer ya cumplió con todo lo que tenía que cumplir. Sabe que puede hacer bien su papel en una empresa y puedo llorar si a eso me llevan mis emociones. Por eso, tanto mujeres como hombres están liberados de prejuicios, y pueden leer una novela que se envasa como romántica. Mis libros tienen junto al argumento una investigación histórica que no está en circulación, que ofrece una perspectiva diferente.
P.: Cuando las autoras de novelas románticas presentan una nueva, el lugar es masivamente ocupado por mujeres, por lectoras.
V.R.: Es una proporción muy fuerte. Cuando publiqué mi primer libro, "Secreto bien guardado", quise una tapa unisex, quería una tapa con la que un hombre se sintiera cómodo. Y lo leyeron muchos hombres. Cuando entré a publicar en editorial Planeta me dijeron que el 80 por ciento de las novelas las compra la mujer, por lo tanto había que hacer una tapa que llame a la mano de la mujer. Gracias a mi Facebook he detectado que los hombres me leen pero son más tímidos en cuanto a hacer comentarios, casi nunca participan. El que no tiene pudor de decir que lee una novela que tiene algo de romántica es el hombre joven, al muchacho de 30 para abajo no le importa nada. Si se depila, qué le importa leer una novela de aventuras amorosas.
P.: El título de su novela "La magia de la vida" parece del género autoayuda.
V.R.: En realidad iba a tener otro título, pero se me impuso ése porque la novela habla de los hilos invisibles que a veces nos unen con personas que terminan marcando la vida de uno, de un modo que uno no pensaba. La vida tiene esa magia inesperada. Y esto no sólo en el amor, también en muchos otros aspectos. En la novela hay un conde al que tener que atender un parto le cambia la vida. Un viaje puede producir una inesperada transformación. "La magia de la vida" está dedicado a mi abuelo Domenico. Cuando estuve en Padua, donde él fue carabinero, sentí que algo físico de mi abuelo había vuelto conmigo. Recordé que se había descubierto que el cuerpo tiene memoria, que los genes no llegan limpios sino que llevan experiencias que se trasladan a los descendientes. En Padua sentí que había una alegría física de andar por esas calles, sentía el contento de un reencuentro cuando andaba por allí por primera vez.
P.: No sólo ha avanzado en la traducción de su novelas en varios idiomas sino que en España van a hacer una telenovela con "Y ellos se fueron".
V.R.: Este año salió en España esa novela, y ahora sale en Alemania. Filmanova, una productora española, compró los derechos, que tiene como director a Antón Reixa. Vino a la Argentina y se asoció con Pablo Bossi, que es el de Patagonic Film, Pampa Film, de "El hijo de la novia", "Nueve reinas". Con ellos viajé a Mendoza para ver las locaciones donde se filmaría una telenovela de 120 capítulos, que también se rodaría en Andalucía y Mendoza, con actores argentinos y españoles. Me resulta emocionante pensar que una Isabel Ayala que nació en mi cabeza vaya a andar por el mundo, que la gente va a conocer de ese modo la belleza de nuestros viñedos.
P.: En el Festival de Novela Romántica que hizo la Ciudad de Buenos Aires se vio que las autoras de ese género son un gran grupo, una docena de escritoras. y una buena parte son cordobesas. ¿Hay mucha competencia entre ustedes?
V.R.: Somos un grupo, todas de más o menos de la misma edad y tenemos una buena relación, nos reunimos cada tanto, nos llevamos bien. Somos solidarias, lo que no es común. Y si hay competencia, es bueno que la haya. Sabemos que es más lo que tenemos en común que lo que nos diferencia.
P.: ¿Y ahora en qué está trabajando?
V.: Estoy tras la difusión de "La magia de la vida", un libro que tuvimos que sacar rápidamente, lo adelantamos un mes para estar en las librerías semanas antes del Día de la Madre. Así que recién estoy tratando de ponerme al día con las cosas habituales, reencontrarme con la familia, ir a ver al médico, todas esas cosas que si no son graves una posterga. Y ahora vienen todas las presentaciones del libro, pero la semilla de una nueva novela comienza a germinar. El alma del libro, que es para mí el tema, que a veces no está expresado con palabras en las páginas de mis libros pero es lo que primero nace, y luego invento un argumento para hablar de ese tema. Como en "Y ellos se fueron", la novela con la que se va a hacer la telenovela, el alma de la historia es que si somos suficientemente valientes la vida nos da la revancha de ir por aquellas cosas que vamos perdiendo por el camino. Ese era el tema, en ningún lugar del libro se dice eso, en ninguna parte trato eso abiertamente, pero está en la esencia del argumento. Bueno, en el libro nuevo estoy recién plantando la semilla. Y con eso tengo suficiente. Hasta que tuve publicadas dos novelas hice de todo un poco, después que gané el Premio Nacional de Novela Histórica por "Mujer y maestra", sobre la fundación del primer colegio no religioso en Córdoba que dividió al país y trajo un conflicto con el Vaticano, ahí ya decidí dedicarme por entero a la escritura. Ahora tengo ya siete libros. Son todas novelas, menos "Diez lugares mágicos de la Argentina", que hice con Lucía Gálvez. Yo dejé mi carrera de abogada en el mejor momento, cuando en los tribunales ya me decían "buen día, doctora Rivero", eligiendo la locura de pasarme a escribir novelas. Pero eso me viene por la sangre, ya mi padre escribía y esperaba a ganar un premio para poder editar el libro que había llevado a concurso. Yo no tengo necesidad de eso. Con mis libros di un paso más, tienen editores, se publican y se venden. Espero que mi hija, que también escribe, dé otro paso más.
Entrevista de Máximo Soto


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