Como coreografía no parece muy estudiada, lo que demuestra que el festejo fue sincero. Huracán se llevó un triunfo en el clásico y quedó segundo.
Era la prueba de fuego y la superó. Huracán no fue lujoso, pero sí práctico y efectivo, dos adjetivos calificativos que quizás Ángel Cappa no acepte para un equipo de fútbol, pero que le sirvieron para ganarle el clásico a San Lorenzo y seguir soñando con el segundo título profesional de su historia.
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Hasta el único gol del partido fue de una pelota parada y con una jugada preparada de distracción que dejó solo a Paolo Goltz para cabecear y derrotar a Hilario Navarro.
Pastore y De Federico estuvieron muy marcados y pocas veces pudieron demostrar su habilidad. Federico Nieto vivió en posición adelantada, y cuando no lo estaba, tampoco aportaba para el equipo, por lo que no se entiende cómo jugó los 90 minutos.
Del otro lado, el San Lorenzo del «Cholo» Simeone salió a «cortar circuitos», más preocupado por destruir que por construir, y aunque hizo bien su tarea, le faltó potencia ofensiva para redondear su trabajo. Silvera pegó una en un poste y Bergessio tiró afuera una imposible desde el área chica. Por eso se quedó con las manos vacías y le dio la oportunidad a Huracán de seguir festejando y soñar con ganar el título en la última fecha, ante Vélez.
LO QUE LE QUEDA: - Local ante Arsenal - Visitante ante Vélez
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