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Ibuprofútbol
Nos encontramos con una línea de cuatro, formada en su totalidad por marcadores centrales, tres números cinco y como volante más suelto, el pelado Sánchez.
-Íbamos a tener menos fútbol que el Luna Park. Con los del fondo contrarrestamos el juego aéreo, pero por los costados, menos salida que un laberinto.
-¿Quién les va a llevar la pelota al pie a los delanteros? Hum, me pa que esto va a ser un dolor de ojos con la pelota yendo y viniendo por los aires.
El partido era un verdadero suplicio, un festival de imprecisiones, choques, sencillamente horrible.
Hasta que faltando cinco minutos para el final de la primera etapa, Ponzio anticipó una pelota en media cancha, encaró por el andarivel central, escapó del foul que le venían haciendo y sacó un tremendo derechazo que picó antes y se metió junto al palo.
-Goolll!!! Gooolll!!! Un regalito del cielo!!! Grande Ponzio.
Mirá, miralo al pelado lloriqueando!!! ¿Se emocionó? Yo creo que le lloran los ojos de cómo está jugando River.
Pero ¿qué querés? Si sembrás peras, te salen peras. Con esta formación no podemos pretender un fútbol ofensivo.
En el segundo tiempo el ingreso de Affranchino por Sánchez mostraba tibiamente un intento de ir un poco más desbordando por derecha. A los 20 minutos salió Cirigliano y entró Lanzini, ya un claro ejemplo de que River veía los espacios que se generaban en el desorden táctico de Arsenal -raro en un equipo de Alfaro-.
A los 24 minutos un pase magistral de Mora abrió la puerta para una excelente definición del Chino Luna.
-Gooolll, vamos Lunita querido!!! Lo noto mejor, pero todavía le falta al Chino físicamente.
Sobre los 30 minutos, Carbonero fue injustamente expulsado y el partido ya se presentaba como liquidado. Arsenal bajó la guardia y River pudo llegar en los pies de Lanzini y de Funes Mori, quien había sustituido a Luna.
Sobre los 36 minutos y a los 45 el mellizo anotó el doblete que selló la goleada de River en Sarandí.
No jugamos bien, tapamos con lo hecho en los últimos 15 minutos, y con los goles, una actuación preocupante a la hora de buscar equipo, más allá de los 3 puntos y un poco de aire.
Nos bajó la fiebre, pero no la enfermedad.

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