9 de septiembre 2009 - 00:00

IDEA: ‘‘No somos un foro opositor’’

César Gaviria
César Gaviria
«Nunca el Coloquio fue una tribuna para tratar la coyuntura; pero si en las exposiciones o en las preguntas del público a los panelistas surgen temas como la ley de radiodifusión o el impuesto a los electrónicos producidos fuera de Tierra del Fuego, no vamos a impedirlo». Los empresarios Alberto Schuster (KPMG) y Gustavo Ripoll (Dell), presidentes del Coloquio de IDEA y de la entidad, respectivamente, presentaron ayer la 45ª edición de este tradicional encuentro empresarial, que se llevará a cabo en Mar del Plata entre el 28 y el 30 de octubre.

La presencia o no de figuras del Gobierno, que hasta hace algunos años definía el éxito o el fracaso del Coloquio, ya no parece ser un tema; tampoco parece causarles inquietud a los organizadores que el vicepresidente Julio Cobos haya semiconfirmado que repetirá su concurrencia, igual que hizo el año pasado. «Como todos los años, están invitados la presidente y el gabinete, y también el vicepresidente. Todavía no tuvimos respuesta de ninguno», dicen los dirigentes. De todos modos, se apresuran a aclarar que «no apuntamos a ser un foro opositor: no es nuestra misión ni nuestro rol en la sociedad».

El próximo Coloquio será el último de una trilogía que se desarrolló bajo el título-paraguas «Argentina: un trabajo de todos». Como sucedió en los dos encuentros anteriores con Fernando Henrique Cardoso y Ricardo Lagos, IDEA eligió un ex presidente de la región como «speaker» para abrir el Coloquio: será el colombiano César Gaviria, que intentará explicar que en la guerra que debe darse contra la droga se juega el futuro de la propia democracia.

Otros oradores destacados serán el secretario general de la CEOE, la poderosa central empresaria española, y representantes de la brasileña FIESP y de la unión de industrias de Chile. El último orador será el ex presidente peruano Alejandro Toledo.

El resto de los convidados extranjeros, en buena parte, desconcierta: habrá que escuchar a ingenieros alemanes, banqueros australianos con sede en Bahrein y economistas de Estados Unidos e Italia; lo más saliente será sin dudas la presencia del ministro de Planeamiento y Presupuesto de Brasil, Paulo Bernardo Silva, un hombre muy cercano al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El cúmulo de cuestiones bilaterales pendientes con el socio del Mercosur ameritan escucharlo.

Conclusiones

Por eso, y como siempre, será tan interesante lo que suceda en los pasillos del Sheraton Mar del Plata (sede del Coloquio) como lo que se escuche desde el escenario.

«Las conclusiones de este trienio se presentarán el marzo o abril del año próximo, en el que coindicen los 50 años de IDEA y el bicentenario de la Argentina», promete Schuster. «Sabemos que a veces falta la cadena de transmisión entre lo que se discute en el Coloquio y su puesta en práctica en la sociedad, pero estamos trabajando en eso.» Agrega Ripoll que «no somos una entidad gremial empresaria ni sectorial, y nuestra tarea no es hacer reclamos sectoriales ni coyunturales.»

Así explican ambos por qué no habrá un panel para tratar temas como el nuevo mapa político del país o las controvertidas leyes que envió el Ejecutivo al Congreso. Habrá un panel casi sobre el cierre (el viernes, tradicionalmente, los coloquistas abandonan Mar del Plata a media mañana) en el que está prevista la presencia de figuras de las principales corrientes políticas del país.

«Ahí habrá oportunidad de escuchar qué piensan de esos temas los políticos», dice Schuster. Desgraciadamente, las opiniones empresarias -como viene sucediendo desde que Néstor Kirchner asumió como presidente- habrá que buscarlas en el «lobby bar» y en los pasillos del hotel-sede, en estricto off the record.

En este sentido, los organizadores aseguran que en el próximo Coloquio se recuperará la presencia de dueños y máximos ejecutivos de empresas; en los últimos años habían sido reemplazados en buena medida por sus directores de relaciones institucionales y por ejecutivos de primera y segunda línea.

«Esperamos un récord de inscriptos; el número estará limitado por la capacidad del salón del hotel. También estamos teniendo un número inesperado (por lo elevado) de patrocinadores, en un año en que las empresas buscan recortar gastos», dice Ripoll.

La mayor novedad será, seguramente, el voto electrónico: todos los participantes podrán votar al final de cada jornada sobre una serie de cuestiones que les serán planteadas por los organizadores.

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