Su reacción se conoció a través de Twitter. "Aprecio las felicitaciones por tener razón respecto del terrorismo islámico radical, pero no quiero felicitaciones, quiero mano dura y vigilancia", escribió.
Eso no fue todo. En un comunicado posterior reclamó la renuncia de Barack Obama por no haber pronunciado la frase "islam radical en su discurso.
"Como nuestros líderes son débiles, dije que esto iba a pasar, y sólo va a ser peor", indicó. "Trato de salvar vidas y de prevenir el próximo ataque terrorista. Ya no podemos permitirnos ser políticamente correctos", añadió.
A fin del año pasado, Trump había concitado fuertes cuestionamientos al proponer una prohibición temporal al ingreso de musulmanes a Estados Unidos, una forma, dijo, de enfrentar la amenaza de atentados.
De modo diferente, la aspirante demócrata a la presidencia, Hillary Clinton, publicó también por Twitter un comunicado en el que evitó especular sobre el móvil del sospechoso.
"Desperté con la noticia devastadora de Florida. Mientras esperamos más información, mis pensamientos están con los afectados por este acto horrible", escribió Clinton.
La candidata describió el hecho como "un acto de terror". "A la comunidad LGBT: por favor, sepan que tienen millones de aliados en el país. Yo soy una de ellos".
Los aliados de Trump esperan que lo ocurrido ayer impacte con fuerza en la campaña electoral, lo que explica que aquel haya salido ayer mismo a radicalizar su discurso.
Pocas horas antes del atentado, en la Cumbre de la Fe y la Libertad a la que asistieron miles de evangelistas, Trump había cargado contra su adversaria acusándola de "promover la abolición de la Segunda Enmienda" constitucional que permite la posesión de armas. Clinton, en cambio, buscó hasta ahora un camino alternativo transformándose en acompañante de quienes buscan imponer restricciones para reducir las más de 30.000 muertes que las armas de fuego provocan por año.
Por eso, semanas atrás, encabezó un acto en Florida con la madre de Trayvon Martin y otros padres de familia que perdieron hijos debido a ese tipo de violencia.
En la convención de la organización que defiende los derechos de compra y tenencia de armas (NRA) en Louisville, Kentucky, Trump reiteró su acusación contra Hillary asegurando que "nunca" los decepcionará permitiendo la abolición de la Segunda Enmienda.
La respuesta de su rival demócrata sonó más neutra: apoya la Segunda Enmienda pero aboga por medidas de seguridad para mantener las armas fuera del alcance de quienes no deben acceder a ellas. Por eso pide que se amplíen las revisiones de antecedentes para venderlas en ferias y por internet, a la par de que se restablezca una prohibición para armas de asalto.
| Agencias Reuters, DPA y Telam |


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