24 de noviembre 2014 - 00:00

Imperdible muestra conjunta de tres excelentes artistas

Arriba, obras de Fernanda Guzmán y Catalina Chervin, y abajo una de Antonia Guzmán, tres artistas de estilos y temática muy direrentes, pero que comparten delicadeza y excelencia.
Arriba, obras de Fernanda Guzmán y Catalina Chervin, y abajo una de Antonia Guzmán, tres artistas de estilos y temática muy direrentes, pero que comparten delicadeza y excelencia.
 En Galería Palatina (Arroyo 821) se exhibe hasta el 1 de diciembre una muestra integrada por tres excelentes artistas, que escapa al aburrimiento. En primer lugar, las acuarelas de Antonia Guzmán (Buenos Aires, 1954), una imagen personal enraizada en la abstracción constructivista y lo arcaico, tendencias de las que todavía quedan, muy pocos, resabios compositivos. Quizás por el cromatismo que puede cubrir una amplia gama, las flechas o banderines que en distintas direcciones se desplazan por la superficie, también por la manera en la que dosifica este alfabeto con sus variaciones, combinaciones, repeticiones.

Refinadas acuarelas que la artista define así: "Flotar como forma de supervivencia. Flotar con el color, la línea y el agua. Empezar la espiral hacia el vacío lleno de luz. Dejar aparecer la sorpresa sin esperar nada. Esa es la acuarela". Es que en estas obras a veces hay un centro desde donde se irradian estas formas, poseedoras de algún código secreto. Sus cuadros pueden ser comprendidos universalmente, despiertan alegría en el contemplador, expresan el espíritu de la artista que ha alcanzado una meta alta con su quehacer artístico. Esta meta no es la de la popularidad súbita sino la que en la teoría china del arte se llama acumulación de energía de reserva o sea, madurez, cuya adquisición lleva toda una vida.

Las obras de Catalina Chervin (Corrientes, 1953) figuran en importantes colecciones privadas y en Museos, entre ellos, el Metropolitan y el Brooklyn (Nueva York), el Victoria & Albert (Londres), la Graphische Sammlung- Albertina (Viena). Ha recibido la Beca Pollock- Krasner, el Premio Trabucco de Dibujo y ha sido becaria del Fondo de las Artes. "La piel del papel. Dibujar es esa eterna búsqueda y ese encuentro con el continuo error que nos lleva a cuestionar el modelo y empezar nuevamente...", así se refiere Chervin a esta disciplina esencial. Conocimos su obra a fines de los 80 y la palabra que acude a nuestra mente para definirla es la de virtuosa. Su obra exige entrar en un estado de contemplación. La mirada se va a detener en cada centímetro de su intrincada red nacida de la escritura automática.

Recordamos su serie "La Mitología", sus retratos en los que se vislumbra el abismo de la existencia, las figuras tanto masculinas como femeninas que muestran sus entrañas en un continuo fluir de la pluma, el lápiz , el carbón y otras técnicas, imágenes perturbadoras y hasta violentas.

El conjunto que presenta no puede sino asociarse a un universo oriental, tal la delicadeza del trazo, a la manera de una sutil gasa donde aparece la naturaleza interna de las cosas. ¿Qué cosas? Simplemente un temblor sutil que recorre el papel, se ven distintas gradaciones de grises, algún toque de pincel acentúa la profundidad misteriosa de un hacer que Chervin controla con gran intensidad. Ya hace mucho tiempo que el papel juega un importante rol en el arte textil como se ha podido comprobar en los salones de esta disciplina y son varias las artistas argentinas que se destacan

Fernanda Guzmán nació en Buenos Aires en 1961 pero vive y trabaja en Bruselas donde expone frecuentemente. Arquitecta y escultora, obtuvo la residencia del Musée de la Tapisserie de Tournai, Bélgica. Paralelamente enseña escultura a adultos y niños. Son muy delicadas las obras de pequeño formato en las que las puntadas a la vista sobre el papel forman parte de una imagen despojada. Se destaca una obra de gran tamaño, "Seres Diferentes", pasta de papel y madera, una suerte de telón de varias capas con perforaciones , de un blanco purísimo, unidas también a través de costuras obsesivamente realizadas. Obra imaginativa en consonancia con el desafío que implica abordar el arte textil dentro de la estética contemporánea.

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