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Imperdibles muestras de Roig y Erlich en Muntref
Una de las obras en las que Bernardi Roig rompe con el molde de la escultura tradicional, y que se pueden ver en el mismo espacio donde se exhibe “Puerto de Memorias”, de Leandro Erlich; ambas muestras curadas por Diana Wechsler.
Nos referimos a las esculturas blanquísimas, hombres de tamaño natural, torso desnudo, nada apolíneo, pantalón arrugado y abierto que muestra prominente barriga, estratégicamente situadas.
Sentada en el piso, recostada sobre una pared, al acecho, colgando del hueco del ascensor, escuchando detrás de una columna, clausurada por tablones de madera, enfatizada su blancura por las luces de neón, actitud congelada, Roig, de la misma manera que lo hiciera otro grande de la escultura española, Juan Muñoz, rompe con el molde de la escultura tradicional, centrándose en el espacio y lo psicológico entre la obra y el contemplador.
En cuanto a sus dibujos, bocetos, grabados, acuarelas, Roig señala que los muestra gracias a la sugerencia de la directora del espacio, Diana Wechsler. Hay una serie de rostros y situaciones relativas a Ecce Homo, rostros de personas de su entorno, así como aquellos en los que combina el gesto con un elemento que puede ser decorativo; excepcionales.
Roig ha recibido en 2002 el Premio Oficial de la 21ª Bienal de Alejandría, el de la Fundación Pilar i Joan Miró (1997), el 37° Premio de Arte Contemporáneo Princess Grace Foundation (Mónaco, 2003). Expone en instituciones y museos americanos y europeos.
Diana Wechsler es asimismo la curadora de la muestra que se exhibe simultáneamente y que también hay que buscar. Se trata de "Puerto de Memorias", de Leandro Erlich, que bajo el título "Puerto de Reflejos", se exhibió en 2014 en el Museo de Arte Moderno de Seúl.
Por una puerta se entra a una sala donde se exhibe en una vitrina la maqueta de un bote en colores azul, blanco y rojo, una estructura ondulada que remite al reflejo del agua.
Se continúa por una rampa y al entrar en un recinto oscuro, el espectador queda atrapado por el silencio reinante. Una baranda lo separa donde flotan en un estanque cinco botes de colores.
Una gran puesta en escena, que posiciona al contemplador en una zona ambigua, y las preguntas:¿se mueve el agua? ¿hay agua? ¿se mueven los botes? ¿dónde está el truco? No importa. Lo que importa es ese instante en el que todo se detiene porque la imagen es bella y nos quedará en la retina por un largo tiempo.
Mago, titiritero, ilusionista, engañador, manipulador, hay que dejarse llevar por una obra que afortunadamente nos confunde, nos descoloca desde siempre. Algunos ejemplos: "El ascensor" (1995). Cuando se abría la puerta, el piso no estaba, el espectador se quedaba colgando en el espacio. "El living" (1998). Al entrar uno se daba cuenta de que todo se reflejaba en un espejo con excepción del que entraba.
"Lluvia", que tuvimos ocasión de ver en la Bienal del Whitney en Nueva York en 2000, un pasillo con una ventana por la que una tormenta y lluvia se metían dentro de un museo. Uno de los acontecimientos de la Bienal de Venecia en 2001 fue "La Piscina" cuando representó a la Argentina. Aparentemente estaba llena de agua pero uno podía caminar por dentro sin mojarse, una verdadera alteración de la percepción de la realidad.
Recordamos también "El Consultorio del Psicoanalista" presentado en Proa en 2005: dos espacios separados por un vidrio. Una sala de psicoanalista y un sitio vacío con algunos cubos donde el espectador ingresa y se sienta. Su imagen se ve reflejada a través del vidrio sobre algún objeto real de la otra sala. Es un video de 2 minutos, 20 segundos que permite experimentar la situación.
Recientemente la comidilla fue "La Democracia del Símbolo". Erlich hizo desaparecer la punta del obelisco, símbolo del centro de la Ciudad de Buenos Aires, que en el libro del mismo título publicado por MALBA con textos de varios autores se refieren tanto a su historia como a su simbología así como Erlich a todos los avatares y connotaciones del proyecto. Erlich hizo un site -specific en la explanada del MALBA invitando a participar de la vista de la punta del Obelisco que casi nadie ha tenido la ocasión de disfrutar y sin tener que elevarse del suelo.
Artista de renombre internacional ha expuesto en Ruth Benzacar, (2000, 2007, 2012), Museo del Barrio en Nueva York (2001)Ps1 MOMA (2008), Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (2008/2009), Albion Gallery , Londres (2005), Museo d' Arte Contemporanea di Roma (2006), entre otras importantes exposiciones en Alemania, Taiwan, Corea, Brasil, Francia.
Ambas muestras en Av. Antártida Argentina (entre Dirección General de Migraciones y Buquebus), entrada por Apostadero Naval. Clausuran el 18 de setiembre.


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