27 de julio 2010 - 00:00

Imponen más exigencias a los bancos en cumbre de Basilea

«Las reformas son rigurosas y promueven la estabilidad a largo plazo del sistema», dijo Jean-Claude Trichet, del Banco Central Europeo.
«Las reformas son rigurosas y promueven la estabilidad a largo plazo del sistema», dijo Jean-Claude Trichet, del Banco Central Europeo.
Fráncfort - Los supervisores de bancos de todo el mundo acordaron mejorar la calidad y cantidad de capital que se exige a las entidades para elevar los estándares de liquidez. El presidente del Banco Central Europeo (BCE) Jean-Claude Trichet, dijo en un comunicado tras la reunión en Basilea que «los acuerdos alcanzados hoy (por ayer) son un logro para fortalecer la resistencia del sector bancario lo que refleja las lecciones principales de la crisis».

Trichet destacó que los líderes de la supervisión financiera «aseguraron que las reformas son rigurosas y promueven la estabilidad a largo plazo del sistema bancario». El grupo de gobernadores y directores de supervisión acordaron también «la consistencia internacional del capital» de los bancos y desalentar un excesivo apalancamiento y toma de riesgos, así como reducir el comportamiento procíclico de los bancos. Las entidades aumentan la concesión de créditos en años buenos y la reducen en los malos.

Los supervisores alcanzaron un amplio acuerdo sobre el diseño general del paquete de reforma de capital y liquidez. Esta reforma incluye la definición de capital, el tratamiento de los riesgos de crédito de contrapartida, el ratio de apalancamiento y el estándar de liquidez global.

El grupo de gobernadores y directores de supervisión, que es un órgano del Comité de Basilea para la Supervisión Bancaria, se reunió ayer para revisar la reforma. Por su parte, el gobernador del Banco de Holanda y director del Comité de Basilea, Nout Wellink, añadió que «un sector bancario fuerte es una condición necesaria para lograr un crecimiento económico sostenible». El acuerdo debería proporcionar transparencia adicional sobre las reformas del Comité de Basilea, así como reducir la incertidumbre en los mercados. La reunión se produce después de conocerse los resultados de los test de solvencia («stress test») a la banca europea.

El Comité Europeo de Supervisores Bancarios (CEBS) sometió a las pruebas a 91 bancos y entidades financieras, de los cuales siete suspendieron la prueba al no superar un mínimo del 6% en el ratio de solvencia.

De esas siete entidades, cinco fueron cajas de ahorro españolas -Cajasur, Diada, Espiga, Banca Cívica y UNNIM- y las otras dos, el alemán Hypo Real Estate Holding, completamente nacionalizado, y el griego ATEbank (Agricultural Bank of Greece).

Agencia EFE