Imprevisto tributo a Ginastera

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Nueva York (Especial) - La despedida de la diva de la ópera Kiri Te Kanawa del escenario del Metropolitan de Nueva York ocurrió en un contexto extraño, que incluyó un imprevisto homenaje al compositor argentino Alberto Ginastera. El adiós de la diva neocelandesa de la sala, en la que no cantaba una ópera desde 1998, se produjo el sábado pasado con la puesta en escena de la ópera de Gaetano Donizetti «La fille du régiment», en la heterodoxa versión cómica de Laurent Pelly.

Te Kanawa, de 65 años, anunció su retiro definitivo para abril de este año con una producción de «El caballero de la rosa» de Richard Strauss en la ópera de Colonia, Alemania, donde interpretará por última vez uno de sus papeles consagratorios, el de la Mariscala. Sin embargo, antes de aquella despedida, aceptó cantar una pequeña parte en «La fille du régiment» en Nueva York, la de la duquesa de Krakenthorp, que es sólo un papel hablado. Como Pelly consideró que no era digno darle ese brevísimo papel sin canto como despedida, agregó algunas líneas cómicas (en las que por ejemplo ensalza las virtudes del champagne Dom Perignon), además de añadirle el canto de un aria que no pertenece a Donizzetti sino a Ginastera, la «Canción al árbol del olvido». Marco Armiliato, y los protagonistas fueron la soprano Diana Damrau, el tenor Juan Diego Flórez, y el barítono Maurizio Muraro.

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