4 de enero 2011 - 00:00

Impulsan comisión sobre violaciones a derechos humanos

Brasilia - El Gobierno de Dilma Rou-sseff impulsará la aprobación en el Congreso de una Comisión de la Verdad, para esclarecer las muertes y desapariciones producidas durante la última dictadura militar (1964-1985) pero «sin revanchismo» hacia las Fuerzas Armadas, anunció ayer la nueva ministra de Derechos Humanos de Brasil, María do Rosario Nunes.

«El Estado brasileño tiene que rescatar su dignidad en relación con los muertos y desaparecidos en la dictadura. Como dijo la presidenta Dilma, no se trata de revanchismo», expresó Rosario. «Lo que nos mueve es la conciliación. Las Fuerzas Armadas son parte de la consolidación de la democracia», agregó Nunes.

La investigación sobre las torturas y asesinatos políticos durante el régimen dictatorial formaba parte del III Plan Nacional de Derechos Humanos divulgado por el anterior ministro del área, Paulo Vannuchi, a fines de 2009, pero que fue retirado para su «revisión» después de quejas de los militares y del ministro de Defensa, Nelson Jobim, quien sigue en el puesto bajo el Gobierno de Rousseff. Contrariando versiones previas, Jobim aclaró que ahora no se opone a la iniciativa.

La nueva ministra aseguró ayer, en su primer discurso, que insistirá en la aclaración de todas las violaciones de los derechos humanos ocurridas durante el régimen militar, para buscar una «reconciliación» y un «encuentro de generaciones en torno de una nueva cultura».

«No hay más contradicciones entre los sectores militares y la democracia. Estamos conciliando la nación brasileña», agregó a la postre, en una rueda de prensa.

En diciembre último, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al Estado brasileño por no informar el paradero de 62 militantes izquierdistas desaparecidos durante la represión al movimiento armado contra la dictadura que estalló en la década del 70 en la región amazónica de Araguaia.

También en 2010, el Gobierno de Lula elevó al Congreso un proyecto destinado a crear una Comisión Nacional de la Verdad para investigar -sin poderes de juicio civil ni penal- los delitos de secuestro, tortura y asesinato practicados por militares y policías durante la represión a la resistencia armada a la dictadura.

Según el diario Folha de Sao Paulo, Rousseff pretende negociar con los militares un acuerdo para revelar la verdad sobre las muertes de unos 400 opositores políticos y la desaparición de más de un centenar de otros durante la dictadura.

Acuerdo

En un reportaje publicado el sábado, el periódico afirmó que Rousseff «desea dar una respuesta oficial del Estado brasileño a los familiares de los muertos y desaparecidos», y para ello «articulará un acuerdo con las Fuerzas Armadas, el Congreso y entidades como las de derechos humanos y la OAB (Orden de Abogados de Brasil)».

«La intención es, en un plazo de dos años, construir un relato oficial y definitivo sobre las circunstancias de las muertes y desapariciones», agregó el informe.

Para ello, la flamante mandataria espera, en primer lugar, la aprobación del Congreso a la creación de la Comisión de la Verdad, para entonces intentar convencer a los militares que admitan los asesinatos políticos e informen a los familiares de las víctimas el paradero de los cuerpos de entre 130 y 160 desaparecidos.

Según Folha de Sao Paulo, Rousseff considera que una respuesta oficial «cerraría posibles nuevas disputas en la Justicia» sobre la Ley de Amnistía, dictada en 1979 y que, según entidades de derechos humanos, no podría beneficiar a torturadores y responsables de la práctica de crímenes contra la humanidad.

Agencias DPA y ANSA

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