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Imputan en España a un ministro israelí por un bombardeo a Gaza en 2002
Benjamin Ben Eliezer, ex ministro de Defensa de
Israel y hoy titular de Infraestructura. Su imputación
en España por un bombardeo a una vivienda
de un líder de Hamás en 2002 causó estupor en la
clase política del Estado hebreo. El Gobierno de
Rodríguez Zapatero busca ahora minimizar la
crisis bilateral que se avecina.
El actual ministro de Defensa, Ehud Barak, líder del Partido Laborista al que pertenece Ben Eliezer, exigió la anulación de los cargos. «Alguien que califica la eliminación de un terrorista de 'crimen contra la humanidad' vive en un mundo al revés», dijo.
La decisión judicial llegó justamente cuando el Gobierno hebreo prepara una estrategia de defensa para inmunizar a sus líderes políticos y militares de demandas por crímenes de guerra anunciadas a propósito del último conflicto en Gaza.
Inquieto ante la crisis bilateral que se avecina, el canciller español, Miguel Ángel Moratinos, llamó a su par Tzipi Livni, a quien le dijo que pese a que «no podemos intervenir en la Justicia española», su Gobierno trabajará para que el caso tenga el «menor impacto posible» y se llegue a una «solución satisfactoria».
Los hechos por los que el magistrado imputaa Ben Eliezer y a los otros seis militares tuvieron lugar el 22 de julio de 2002. Un avión de combate israelí lanzó entonces una bomba de una tonelada contra la casa de Salah Shehade, en la ciudad de Gaza. El supuesto dirigente de Hamás murió junto con otras 14 personas, muchas de ellas niños. Además, 150 resultaron heridas.
Según el magistrado, existen indicios de crímenes contra la humanidad al tratarse de un ataque contra la población civil de inicio ilegítimo. Andreu invoca para su investigación el principio de justicia universal que recoge el ordenamiento jurídico español.
«Nos encontraríamos ante la existencia de un ataque contra la población civil, ya de inicio ilegítimo, que se torna en un hecho que ha de ser perseguido en virtud del principio de jurisdicción universal», apunta en su auto.
Según el juez, «con el propósito de cometer el asesinato» selectivo del líder de Hamás, «las Fuerzas Armadas del Estado de Israel, con el conocimiento de las consecuencias que tal acción podría conllevar», lanzaron un ataque.
Ben Eliezer fue ministro de Defensa en el gobierno de coalición del Likud y el Partido Laborista que encabezó Ariel Sharon, y dimitió en octubre de 2002. En la entrevista con la televisión israelí, el ex ministro de Defensa aseguró que no se arrepiente de su decisión de eliminar a Shehade, a quien calificó de «archiasesino».
«Salah Shehade ha llevado a cabo ataques gravísimos contra nuestros ciudadanos. Lo digo explícitamente: Si no lo hubiésemos matado, habría continuado perpetrando ataques para matar a más israelíes», añadió.
Junto con el ex ministro de Defensa y el ex jefe del Estado Mayor serán investigados el entonces comandante de la Fuerza Aérea israelí, Dan Halutz; el general del mando sur del Ejército israelí, Doron Almog; el presidente del Consejo Nacional de Seguridad israelí y asesor nacional de Seguridad, Giora Eiland; el secretario militar del ministro de Defensa, Michael Herzog; y el director del servicio general de seguridad de Israel, Abraham Dichter.
«Es absurdo. ¿Israel está luchando contra criminales de guerra y nos acusan a nosotros de crímenes?», se preguntó el líder opositor y presidente del Likud, Benjamin Netanyahu.
Agencias DPA, EFE y Reuters


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