21 de agosto 2017 - 00:00

Inaudito: policías de Río piden permiso a narcos para entrar a las favelas

Las bandas criminales establecen los parámetros para el accionar del cuerpo. Los agentes las aceptan para no morir en enfrentamientos.

MILITARIZADA. Tropas enviadas por el Gobierno federal patrullan Río de Janeiro ante el incremento de choques armados en las favelas.
MILITARIZADA. Tropas enviadas por el Gobierno federal patrullan Río de Janeiro ante el incremento de choques armados en las favelas.
Río de Janeiro - La Policía Militar (PM) de Río de Janeiro necesita del permiso de los jefes de bandas narco para poder ingresar a siete favelas de la ciudad, informó ayer el diario O Globo.

Una investigación del medio demostró que los efectivos deben contar con la autorización de criminales para poder transitar y operar en las favelas Rocinha, Complexo do Alemao, Vila Cruzeiro, Chatuba, Parque Penha, Sao Carlos y Mangueira, todas comunidades que están dentro del programa UPP (Unidades de Policías Pacificadoras), que desde 2008 se encarga de reforzar la presencia policial en 38 urbanizaciones de Río de Janeiro.

Según O Globo, el Estado volvió a perder el control en esas comunidades.

En Rocinha, los narcotraficantes solo le permiten a la PM circular por las calles principales. En otros barrios, las bandas criminales incluso les prohíben a los efectivos de esa fuerza de seguridad usar sus teléfonos móviles.

Los policías se quejan, en tanto, de no haber recibido entrenamiento adecuado para los enfrentamientos en las favelas. "La mayoría de los 9.500 agentes que trabajan en las UPP están apenas por encima de la categoría de novatos. La mayoría entró al cuerpo en el concurso de 2010 y tuvo sólo seis meses de curso para aprender sus funciones", indicó el artículo.

"El adiestramiento es muy limitado. Tenemos una tropa que dispara poco en el curso y mucho en la calle. Hace dos años se reconoció que la preparación de los policías de las UPP era insuficiente", declaró Ignacio Cano, coordinador del Laboratorio de Análisis de la Violencia de la Universidad Estadual de Río de Janeiro.

Según cifras oficiales, en el estado murieron en lo que va del año 97 policías en combates contra el crimen organizado o en ataques cuando fueron identificados como agentes mientras estaban fuera de servicio.

Poca formación

La investigadora del Centro de Estudios de Seguridad y Ciudadanía (CESeC) de la Universidad Candido Mendes, Silvia Ramos, explicó a O Globo que actualmente los policías militares viven un dilema: "o aceptan las imposiciones del narcotráfico o se intercambian tiros con los criminales, con el riesgo de bajas en su lado y también de vecinos".

La metrópoli, la segunda más habitada de Brasil con 6,5 millones de habitantes, enfrenta una ola de violencia debido a la crisis económica y a la situación de bancarrota del estado. En la ciudad se multiplican desde hace meses los reportes sobre un aumento de los enfrentamientos entre bandas criminales que controlan las favelas y las fuerzas de seguridad, así como de los asaltos, también en los barrios más acomodados.

Desde hace diez días, narcos y efectivos chocan a diario en la favela "Jacarezinho", en la región metropolitana de la ciudad, lo que ya causó la muerte de al menos cinco personas, entre ellas un francotirador de la Policía Civil.

El Gobierno del presidente Michel Temer aprobó hace algunas semanas el uso extraordinario de los militares en la ciudad más turística del país debido a la inseguridad pública.

Unos 8.500 soldados y otros 1.500 efectivos de tropas especiales participaron en los operativos, que deben durar hasta finales del próximo año.

Agencia DPA y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario