13 de junio 2014 - 00:00

Inauguración corta con poco público y demasiado costosa

Los principales protagonistas de la ceremonia inaugural, que tuvo una duración de apenas 26 minutos: Claudia Leitte, la cantante y actriz estadounidense Jennifer López y el rapero Pitbull. Hubo mucha música y color.
Los principales protagonistas de la ceremonia inaugural, que tuvo una duración de apenas 26 minutos: Claudia Leitte, la cantante y actriz estadounidense Jennifer López y el rapero Pitbull. Hubo mucha música y color.
La ceremonia inaugural del Mundial 2014 comenzó con un estadio Arena Corinthians semivacío y, a pesar de que trató de ser austera, lo fue solamente porque duró 26 minutos, ya que se conoció que tuvo un costo de 9 millones de dólares.

No rodó, pero la bola luminosa de 90.000 celdas LED que presidía la cancha contenía en su interior el momento más intenso de toda la ceremonia inaugural del Mundial 2014: a Jennifer López, Pitbull y Claudia Leitte, que enloquecieron a un Arena Corinthians de San Pablo casi lleno.

Con los mismos brillos de las pantallas que componían la bola, emergió ante la bandera de Brasil primero Claudia Leitte, vestida con un sugerente corpiño de lentejuelas azul y ya interpretando las primeras estrofas de la mundialmente conocida "Brasil".

Mientras la canción se fusionaba con los acordes del "We are one" (Ole Ola), tema oficial de la Copa, el elevador interior del esférico subía a sus cointérpretes: Jennifer López y el rapero Pitbull. La actriz y cantante estadounidense iba enfundada en un body verde de lentejuelas, mientras que Pitbull no dejó de lado para la ocasión sus tradicionales gafas de sol, aunque esta vez las completó con una camiseta amarilla de Brasil.

También estuvo presente en el evento el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, que por fin vio en marcha la Copa en el Arena Corinthians, uno de los grandes dolores de cabeza de los organizadores.

Como las auténticas superestrellas internacionales, se hizo esperar hasta el último momento e incluso llegó a dudarse de su presencia en el estadio a menos de una semana de la inauguración, pero Jey Lo revolucionó al público de un estadio casi completamente amarillo.

No todo el mundo hizo caso a Claudia Leitte, quien había pedido a los aficionados que llegarán pronto al estadio para no perderse el show, ya que al comienzo de la ceremonia el recinto estaba a unos dos tercios de su capacidad. Con las tribunas norte y sur casi repletas, los más retrasados fueron los de la parte este y oeste, donde no dejó de llegar público durante todo el espectáculo.

El grupo de 660 bailarines dirigidos por Daphné Cornez presentó un show dividido en tres partes: naturaleza, gente y fútbol, los "tesoros de Brasil", según su coreógrafa. El espectáculo fue subiendo en intensidad a medida que se acercaba el momento del partido entre Brasil y Croacia. Apenas pudieron escucharse con claridad las cuatro cuicas, unos tambores con un característico sonido agudo tradicional que se usan para el samba, con el que comenzó el espectáculo.

De los colores fríos que vistieron los artistas para representar la parte de la naturaleza, se pasó a los saltos de los capoeiristas y amalgama de músicas de este gigante país de más de 200 millones de personas, que acabó sambando en la cancha del Arena Corinthians.

Una fiesta inaugural que no pasará a la historia por su brillo y colorido pero sí por lo corta y costosa que resultó.

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