El canciller iraní Javad Zarif dijo ayer que un encuentro entre el presidente Hasán Rohaní y el estadounidense Barack Obama no es un objetivo de la política de Teherán, pero tampoco un área prohibida. Una reunión entre los presidentes, sostuvo el funcionario, requiere preparativos y puede significar un buen inicio para la renovación de las relaciones, reportó la agencia oficial Irna. Obama intentó dar ese paso en el marco de la Asamblea General de la ONU, pero el iraní declinó la posibilidad para no sufrir críticas en su país: Es demasiado complicado hacerlo a estas alturas, justificaron.
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