17 de septiembre 2009 - 00:00

Inédito Gobierno populista de izquierda rige en Japón

Yukio Hatoyama
Yukio Hatoyama
Tokio - Yukio Hatoyama asumió ayer como primer ministro de Japón, poniendo fin a cinco décadas casi ininterrumpidas en el poder del conservador Partido Liberal Demócrata (PLD). Para su mandato se ha impuesto desafíos históricos, como la transformación de la estructura económica de la segunda potencia del mundo, la limitación del poder de la burocracia y un giro drástico en las relaciones con Estados Unidos.

Para lograrlo, apostó por un equipo económico de izquierda, toda una novedad en el país. Así, un ex sindicalista será su ministro de Economía, Comercio e Industria y un viejo detractor del «capitalismo desbocado» ocupará la cartera de Servicios Financieros.

Hatoyama, líder del Partido Democrático (PD), que reúne a socialistas y disidentes del PLD, arrasó en las elecciones del 30 de agosto con un mensaje de cambio, que atrajo a una población golpeada por la crisis económica internacional.

Su mensaje se centró en la promesa de reorientar la economía para que sea menos dependiente de las exportaciones, en reducir el gasto en burocracia para destinar más dinero en programas a favor de las familias, los desempleados y los jubilados, y en revisar el estatus de los 50.000 militares que EE.UU. mantiene apostados en el país.

El debut de un sistema bipartidista en Japón se vio acompañado ayer por un respaldo masivo en la Cámara baja del Parlamento: 327 de los 480 diputados votaron a favor de la investidura del nuevo premier.

En lo que hace al gabinete de Hatoyama, el nombramiento más sorprendente fue de Shizuka Kamei, de 72 años, como secretario de Estado de Servicios Financieros y Postales. Ex policía antiterrorista, Kamei es también un admirador de la revolución cubana y un detractor del «capitalismo desbocado liderado por Estados Unidos». Será el gran regulador de los bancos japoneses en el nuevo Gobierno.

Tras la primera reunión del consejo de ministros, Kamei dijo que se estudiará «una moratoria de tres o cuatro años» para el reembolso de los préstamos por parte de las pequeñas y medianas empresas, de modo de ayudarlas a sobrevivir a la crisis.

«Haré todo lo posible por reconstruir Japón, que ha sido arruinado por los fundamentalistas del mercado», añadió.

Kamei será también el encargado de detener el proceso de privatización de correos, iniciado en 2005 por el entonces primer ministro conservador Junichiro Koizumi.

Kamei es el líder del Nuevo Partido del Pueblo, una de las dos fuerzas minoritarias que gobiernan con el PD, por la que en 2007 se presentó el ex presidente peruano Alberto Fujimori al Senado japonés.

En tanto, Mizuho Fukushima, la líder la otra fuerza minoritaria incluida en el Gobierno, el izquierdista Partido Social Demócrata (PSD), se encargará de Consumo y será la voz más antinorteamericana del gabinete.

Para el Ministerio de Economía, Comercio e Industria, Hatoyama eligió a un antiguo sindicalista de 63 años, Masayuki Naoshima. Éste, que fue dirigente sindical en Toyota, estará encargado de que los grandes grupos industriales asuman las políticas del PD. Dichos grupos ya se han puesto furiosos con el objetivo del nuevo primer ministro de reducir en un 25% las emisiones de gases de efecto invernadero en Japón en 2020 respecto a los niveles de 1990.

Al nombrar a Naoshima, Hatoyama muestra que será leal con su base y que no se andará con rodeos con las empresas, explicaron analistas.

El pilar del equipo económico será el ministro de Finanzas Hirohisa Fujii, un veterano de 77 años cuya principal tarea será eliminar los derroches presupuestarios para financiar las muchas promesas del Gobierno.

A excepción de Kamei y Fujii, la gran mayoría de los ministros elegidos por Hatoyama carecen de experiencia ejecutiva, como él mismo, ya que, pese a haber militado en política desde fines de los 80, hasta ahora su ocupación había sido la docencia en Ingeniería.

Es también el caso de Katsuya Okada, de 56 años, que dirigirá la diplomacia japonesa con el propósito declarado de buscar otra orientación en las relaciones con Washington, más de igual a igual que con el PLD, y de reorientar la política exterior a Asia.

En su primera rueda de prensa como primer ministro, Hatoyama pidió ayer paciencia al pueblo japonés por la inexperiencia de su Gabinete, dijo que su prioridad es impulsar la economía y reafirmó que busca una relación «de igual a igual» con EE.UU.

Hatoyama, que asistirá a la Asamblea General de la ONU en Nueva York, indicó que espera reunirse la semana próxima con Barack Obama, con quien quiere construir una relación «de confianza» y mantener un encuentro «sincero».

La victoria electoral del PD puso fin al régimen de partido único de facto que ha regido Japón desde 1955, año de fundación del PLD, que hasta ahora había estado siempre en el Gobierno salvo un corto paréntesis de diez meses entre 1993 y 1994.

Agencias EFE, Reuters y DPA

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