3 de diciembre 2012 - 00:00

Inédito paro anti-Mursi de la Justicia

El Cairo - El Tribunal Constitucional egipcio decidió ayer suspender sus sesiones hasta que se le permita trabajar «sin presiones», después de que las protestas impidieran a los magistrados pronunciarse sobre la validez de la Asamblea Constituyente, que redactó la nueva Carta Magna.

Al estar la corte rodeada de miles de manifestantes, los jueces no lograron celebrar la reunión prevista para estudiar las denuncias que piden la anulación de esa asamblea y de la «Shura» (Cámara alta del Parlamento).

Estos dos órganos debían ser examinados por irregularidades en su composición, aunque ambos gozan de inmunidad desde que el pasado 22 de noviembre el presidente egipcio, Mohamed Mursi, los declarara indisolubles.

La vicepresidenta del alto tribunal, Tahani el Gebali, explicó que el Constitucional pospuso el caso hasta una fecha indeterminada debido a que los jueces recibieron amenazas de muerte. También se extendieron los rumores de que los manifestantes, en su mayoría de tendencia islamista, iban a prender fuego al edificio del tribunal.

En un comunicado posterior, el órgano destacó que «hoy es un día muy oscuro en la historia de la Justicia egipcia» y anunció la suspensión de sus sesiones hasta una fecha en la que puedan trabajar «sin presiones psicológicas ni físicas».

La Corte explicó que centenares de personas rodearon ayer el tribunal, cortaron los accesos y se subieron a los muros, al tiempo que corearon lemas contra el tribunal. De acuerdo con la nota, el ambiente «cargado de envidia, deseo de venganza e intentos de crear enemistades irreales» impidió a los jueces entrar en el edificio «por las amenazas a su seguridad».

En las inmediaciones del lugar, algunos grupos levantaron carpas para expresar su rechazo al Constitucional y su apoyo a las decisiones de Mursi.

Ante esta situación, el presidente del Partido Libertad y Justicia (PLJ), el brazo político de la Hermandad Musulmana, Saad Katatni, pidió a los manifestantes que protesten de manera pacífica y no obstaculicen el trabajo del Constitucional.

Sin embargo, la formación política subrayó que la reforma de la judicatura ha sido una de las demandas de la revolución egipcia debido a que algunos individuos en estas instituciones son cercanos al régimen de Mubarak, derrocado en 2011.

Mursi anunció ayer que el referendo sobre la Carta Magna se celebrará el próximo 15 de diciembre, después de que esta haya sido aprobada por la Asamblea Constituyente a pesar del boicot de los grupos liberales y laicos. Sin embargo, en un nuevo revés para el presidente, el Club de Jueces, principal asociación de la magistratura egipcia, anunció ayer que ha acordado no supervisar la consulta popular.

Agencias EFE y AFP

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