- ámbito
- Edición Impresa
Inflación: en 2011 estiman un 30%
El ex presidente del BCRA Martín Redrado no tuvo medias tintas ayer al pronosticar cómo imagina 2011: «La economía llegó a su pico. Ahora tendremos una desaceleración que llevará a que el crecimiento se ubique en el 5% el año próximo contra el 8,2% de este año. Y a la inflación la veo en el 30%».
La decisión del directorio del BCRA de modificar el Programa Monetario fue el último de los datos que resultó decisivo para confirmar esta expectativa de una aceleración inflacionaria. C&T Consultores, por ejemplo, señala que la decisión de aumentar desde el 19% hasta el 29,4% el límite de crecimiento del M2 (circulante más depósitos a la vista) «no hace más que confirmar que el riesgo de nuestro escenario es al alza de la inflación, dado que el Gobierno no está apuntando a combatirla por la vía monetaria y, mucho menos, por la fiscal».
Un aspecto clave para explicar por qué el piso de la inflación es cada vez más alto pasa por el financiamiento al Tesoro con recursos del Central. Según un informe de ACM, mientras que el año pasado esa cifra llegó a poco menos de $ 20.000 millones, este año treparía a nada menos que $ 53.000 millones.
Este financiamiento desde la autoridad monetaria tiene tres patas: la utilización de las reservas (por el equivalente a $ 25.600 millones), el aumento de los aportes transitorios ($ 7.600 millones) y la transferencia de utilidades por algo más de $ 20.000 millones.
La titular del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, justificó la decisión de convalidar un aumento mayor que el previsto en la cantidad de dinero en el hecho de que «la expansión del PBI superará el 9% este año, mientras que cuando se elaboró el Programa Monetario se esperaba un incremento de sólo un 2,5% en la actividad económica».
Según la postura oficial, la modificación sólo procuró adaptar la emisión de pesos a lo que demanda el público en una economía que crece mucho más que lo pronosticado hace algunos meses. Pero la emisión monetaria no es el único factor que define la evolución de los precios.
La expansión de dinero está más bien en línea con la evolución del gasto público y la pauta de aumento salarial. Ambas variables se acercan al 30% anual, en línea con la emisión monetaria. En cuanto a la desaceleración económica, hay varios factores que la explican: el consumo difícilmente siga creciendo al ritmo del primer semestre y el mundo crecerá menos, lo cual podría impactar en los precios de las materias primas que exporta la Argentina. Pero la inflación también juega en contra, al quitarles competitividad a las empresas y disminuir el poder de compra de los consumidores.

