16 de noviembre 2010 - 00:00

Inflación y los narcotraficantes

Las declaraciones del ministro de Economía en relación con el impacto de la inflación sobre los argentinos fueron criticadas por economistas y políticos de todos los sectores. El jefe de gabinete, Aníbal Fernández, había sostenido inicialmente que la inflación impacta más fuertemente a los sectores de menores ingresos debido a que estos son los que consumen una mayor proporción de su ingreso en alimentos y bebidas, el rubro que lidera en aumentos de precios. Si bien los datos presentados por Aníbal Fernández son correctos y la economía está de acuerdo con la conclusión del mismo, la lógica que guía su análisis no lo es.

La razón por la cual el jefe de gabinete y muchos otros se equivocan al explicar por qué la inflación afecta más a los sectores de menores recursos no radica en los alimentos y las bebidas ya que confunden cambios en precios relativos con inflación, o sea un aumento generalizado en los precios. La afirmación del ministro debería ser: un aumento en el precio relativo de los alimentos afecta más a los sectores que le dedican una mayor proporción de su ingreso al consumo de los mismos, que en general son los sectores de menos recursos.

También hay que entender por qué la inflación puede perjudicar a alguien aún en el caso donde los precios relativos se mantengan constantes y los ingresos reales también. La inflación es un impuesto. Un impuesto sobre el dinero. Todo aquel que posea pesos paga a través de la perdida del poder adquisitivo de los mismos el equivalente a un impuesto. Todos, ricos y pobres, en mayor o menor medida usamos dinero para realizar transacciones y mantenemos un saldo promedio a través del tiempo. A ese saldo promedio de tenencias se lo llama la demanda de dinero. Por lo tanto el efecto de la inflación va a depender de nuestra demanda por dinero. A mayor demanda por dinero, mayor va a ser el efecto de la inflación.

La demanda de dinero aumenta con el ingreso, por lo tanto los ricos tenderán a pagar más impuesto inflacionario que los pobres. Sin embargo los estudios sobre la demanda de dinero, encuentran generalmente que la elasticidad ingreso de la demanda de dinero es de 0.5, o sea que por cada punto porcentual que aumenta el ingreso de las personas su demanda de dinero aumenta en medio punto porcentual. Esto implica que como impuesto la inflación es un impuesto regresivo (el monto pagado del impuesto disminuye como proporción del ingreso a medida que este último aumenta). Está es la razón por la cual decimos que la inflación afecta más (en términos relativos) a los sectores de menos recursos y a todo aquel que tenga una alta demanda por dinero, ya sea por gusto o por alguna cuestión relacionada con el rubro comercial en el cual se desempeña, ya sean kiosqueros, almaceneros o narcotraficantes.

(*) Profesor de la UCEMA.

Dejá tu comentario