12 de julio 2010 - 00:00

Iniesta se convirtió otra vez en héroe

Andrés Iniesta besa la Copa que ayudó a ganar con su gol ante Holanda. El volante del Barcelona venía de una muy mala temporada y la terminó con la máxima alegría.
Andrés Iniesta besa la Copa que ayudó a ganar con su gol ante Holanda. El volante del Barcelona venía de una muy mala temporada y la terminó con la máxima alegría.
Andrés Iniesta debe saber a esta altura que está nacido para ser héroe y que a pesar de haber tenido una de las temporadas más difíciles de su vida, el fútbol siempre da revancha a los grandes jugadores, por eso declaró al final: «A veces el fútbol te devuelve cosas».

La temporada empezó torcida para Iniesta. En agosto de 2009, Dani Jarque, amigo íntimo del menudo centrocampista, murió de muerte súbita mientras descansaba en la habitación de su hotel en la pretemporada del Espanyol.

Jarque e Iniesta eran amigos desde la infancia. Habían coincidido en las categorías juveniles de la selección y sentían gran simpatía el uno por el otro pese a jugar en equipos irreconciliables, Espanyol y Barcelona. Iniesta tiene aún una veintena de camisetas de Jarque en su casa de todos los clásicos locales disputados desde que eran niños.

Por eso cuando hizo el gol su primer recuerdo fue para él y mostró (a pesar de la prohibición taxativa de FIFA) una camiseta que decía: «Dani Jarque, siempre con nosotros».

Pero hubo más recuerdos. «Nada más acabar el partido me han venido a la mente muchos momentos difíciles, pero a veces el fútbol te devuelve estas cosas», señaló el héroe del partido, acosado por los micrófonos y con un vasito con césped de Soccer City en la mano.

Iniesta encadenó casi una detrás de otra varias lesiones musculares durante la última temporada, lesiones que le impidieron rendir a su mejor nivel en el Barcelona y que arrojaron dudas sobre su estado físico a comienzos del Mundial.

Siempre serio, siempre callado, siempre comedido, Iniesta estalló. Miró hacia atrás, vio que el juez de línea no había levantado la bandera y salió corriendo hacia el córner mientras se quitaba la camiseta.

Una escena igual que la de hace dos temporadas en la vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones en Stamford Bridge ante el Chelsea. Entonces, su gol metió al Barcelona en la final de la Champions de 2009 y abrió el camino a la temporada perfecta de los seis títulos. «Tanto en aquel gol como en éste sentí una alegría inmensa», confesó el jugador de 26 años.

Los diarios, en sus versiones digitales ya lo endiosan: «¡Iniesta nos eleva al cielo!» tituló el diario deportivo Marca; «Iniestazo II y reyes del mundo», tituló el diario Sport de Barcelona y El Periódico de Catalunya fue también muy elocuente: «Iniesta vale un Mundial».

Un año deportivo que empezó con una gran tristeza y terminó con la alegría más grande no sólo de su carrera, sino también de toda su vida.

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