Los jefes comunales argumentan que necesitan hacer frente al mayor impacto en sus arcas de los salarios y de los insumos para brindar los servicios locales, producto de la inflación.
La estrategia ya fue aplicada masivamente este año, y se da a la sombra de los incrementos tributarios definidos también a nivel de las gobernaciones para el año entrante, con el Impuesto Inmobiliario como blanco predilecto.
Veamos algunas instantáneas que arroja el interior:
Pero pidió que los municipios bonaerenses sigan igual camino. Se horrorizan por nuestra propuesta, pero aumentan las tasas más de un 40% y quieren crear otra contribución a los combustibles, disparó.
Lo hizo frente a una alquimia que se vuelve a extender este año en el interior provincial, en el marco de la discusión de los presupuestos locales para el año próximo.
Por caso, aceleran subas de tasas del 40% al 45% en Junín (el renovador Mario Meoni), y Necochea (el justicialista José Luis Vidal); y del orden del 35% en 9 de Julio (el ucerreísta Walter Battistella) y del 20% en Saladillo (el radical Carlos Gorosito) y en General Pueyrredón (Gustavo Pulti).
No es todo: buena parte de las ciudades y localidades de la provincia que gobierna el peronista crítico José Manuel de la Sota diseñó incrementos de hasta el 35%.
Por caso, Río Cuarto apuesta a un alza del 28% en la tasa a la Propiedad y en Río Tercero ese porcentaje escala al 35%, mientras que en Villa Carlos Paz y en Villa María la suba de tasas será en promedio del 29% y del 12%, respectivamente.
Según el concejal Héctor Cavallero (Partido del Progreso Social), la jefa comunal envió subas de tasas, derechos, sellos y tributos en general de no menos del 29% o el 30%.
Cavallero se quejó además de que los aumentos no se hacen de una manera tradicional (con la mirada, por caso, en la Tasa General de Inmuebles (TGI).
Por eso, ningún vecino sabe cuánto le va a significar la suba; nos vamos a ir enterando de los aumentos mientras nos lleguen, advirtió el edil.


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