22 de marzo 2011 - 00:00

Investiga Gendarmería

La muerte del hincha de San Lorenzo Ramón Aramayo, en un episodio vinculado a agresiones de efectivos de la Comisaría 44ª, enrareció mucho más la interna de la Policía Federal, en medio de la implementación de cambios masivos en la cúpula de las seccionales porteñas. Para colmo, no es la primera vez que esta dependencia se ve involucrada en un episodio de estas características. El 15 de noviembre de 2009 fue hallado -cerca del estadio de Vélez- en grave estado Rubén Carballo, de 17 años, quien un día antes había ido al recital de Viejas Locas y, tras estar en coma, murió en diciembre de ese año.

Por ese hecho relevaron de la seccional al titular, Eduardo Meta, y lo reemplazaron por Eduardo Bayot, quien a su vez fue destituido ocho meses después por una causa vinculada a los prostíbulos que funcionaban en Liniers. Desde el año pasado asumió en el cargo Carlos Stamato y se afirmaba que esa seccional no sería afectada por los cambios. En principio, la ministra de Seguridad, Nilda Garré, pasó a disponibilidad a tres de los efectivos que participaron del cacheo en el que estaba Aramayo y tomará una medida decisiva cuando termine la investigación, a cargo de la Gendarmería Nacional, por orden del fiscal de instrucción Patricio Lugones.