Las autoridades han estado investigando una posible manipulación tras los bruscos movimientos en los mercados accionarios, que provocaron una baja de cerca de un 40% desde mediados de junio ante la preocupación por una desaceleración de la economía y una sorpresiva devaluación del yuan a comienzos de mes. Los funcionarios observan al sector financiero debido a las acusaciones de ventas cortas maliciosas y otras estrategias que se considera que debilitaron la confianza en el mercado.
Reuniones confidenciales
La agencia Bloomberg, que atribuyó la información a una persona con conocimiento del asunto, dijo que Li Yifei, presidenta del directorio de Man Group en China, estaba ayudando a la Policía con las investigaciones, haciendo notar que no significa que enfrente cargos o haya hecho algo indebido. En tanto, la portavoz de Man Group Rosanna Konarzewski no quiso hacer comentarios y el Ministerio de Seguridad Pública no estuvo disponible para hablar del reporte fuera del horario laboral. Además, el esposo de Li, Wang Chaoyong, dijo que había conversado con su esposa, quien le comentó que estaba en reuniones "muy confidenciales".
Por otra parte, medios estatales chinos anunciaron ayer una serie de confesiones, entre ellas las de un periodista detenido que admitió haber difundido información falsa que causó "pánico y desorden". Wang Xiaolu, un reportero de la respetada publicación económica Caijing, leyó por televisión una confesión en la que reconoce haber escrito sobre la Bolsa china "basado en rumores y sus propias suposiciones subjetivas" que "causaron grandes pérdidas al país y a los inversores", aunque no se pudo verificar si Wang confesó libremente o bajo coerción. "No debí haber tratado de hacer ruido sólo con afán sensacionalista", manifestó. La agencia estatal Xinhua dijo que 197 personas han sido castigadas por la campaña del rumor. Las investigaciones, además, probablemente inquieten a la comunidad de inversores en China, y el reporte sobre la participación de Li puede poner nervioso especialmente a los extranjeros. "En el corto plazo cualquier empresaria extranjera debería pensarlo antes de hacer negocios en China, dado el entorno", dijo Bob Eisenbeis, vicepresidente y economista de Cumberland Advisors. "En el largo plazo, la gente no puede pasar por alto el tamaño del mercado y lo que ofrece".
| Agencia Reuters |


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