29 de enero 2009 - 00:00

Irrita Irán con obstáculos al diálogo

Teherán - El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, respondió ayer distante y con exigencias a la oferta de diálogo lanzada el lunes por Barack Obama. El mandatario reclamó al flamante presidente norteamericano que antes de restablecer negociaciones retire sus tropas desplegadas por el mundo y que Estados Unidos pida perdón por los «crímenes» cometidos contra Irán.
En un largo discurso desde Jermenshah, transmitido por la televisión estatal, el mensaje de Ahmadineyad no tuvo concesiones: «Los que hablan de cambios deben presentar excusas al pueblo iraní y tratar de reparar los malos actos del pasado y los crímenes que cometieron contra Irán».
Si bien Obama modificó el tono hacia el mundo árabe y musulmán, el secretario de Defensa, Robert Gates, quien ocupaba el mismo cargo en el Gobierno de George W. Bush, dijo esta semana ante el Senado de su país que el Gobierno ultraislamista iraní fomentaba la «subversión» en América Latina y ratificó a ese régimen como una de las principales preocupaciones del nuevo ejecutivo.
Ahmadineyad enumeró un listado de los que consideró agravios: la organización de un golpe de Estado en 1953 para derrocar al entonces primer ministro iraní Mohamed Mosadegh, la oposición de Washington a la revolución islámica de 1979 y el apoyo estadounidense al régimen de Sadam Husein durante la guerra entre Irán e Irak en los años 80. Irán y Estados Unidos no mantienen relaciones diplomáticas desde 1980.
Obama había asegurado el lunes pasado estar dispuesto a dialogar con Irán si Teherán «abre el puño». Ante ello, la más alta autoridad de la República Islámica, el ayatolá Ali Jamenei, no respondió aún a esta oferta de Obama.
Además de las disculpas estadounidenses, Ahmadineyad enumeró otras condiciones para iniciar el diálogo con Estados Unidos: que Washington «respete a los pueblos», «que no intervenga en los asuntos de otros», así como «poner fin al apoyo a los sionistas sin raíces, ilegales y fantoches» y, por último, permitir al pueblo estadounidense «decidir su propio destino».
Cambios

Ahmadineyad reclamó también a Obama cambios «profundos y fundamentales» en la política de la nueva administración estadounidense para romper radicalmente con la de su antecesor.
Si «alguien quiere hablar con el pueblo iraní con el mismo estado de espíritu que Bush, pero con nuevas palabras, la respuesta de Irán será la misma que la dada estos últimos años a Bush y sus colaboradores», agregó el dirigente iraní.
Más allá de las señales dadas por Obama, el objetivo de su administración sigue siendo el mismo que el de su predecesor; el fin del programa nuclear del Gobierno islamista.
Al respecto, el asesor presidencial iraní Aliakbar Javanfekr afirmó ayer: «No tenemos actividades no pacíficas que suspender. Todas nuestras actividades son pacíficas y están bajo la supervisión de la AIEA», la agencia de la ONU que controla el desarrollo nuclear y cuyo trabajo se vio repetidamente obstaculizado por el régimen iraní.
Agencias Reuters y AFP

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