3 de agosto 2015 - 00:00

Israel avala arrestos sin juicio de “terroristas” ultraortodoxos

Un grupo de mujeres palestinas protesta en Jerusalén por la muerte del bebé de 18 meses Alí Dawabsha, en Duma, Cisjordania, tras un incendio intencional perpetrado por judíos ultraortodoxos (arriba). En Tel Aviv, centenares de personas realizaron una vigilia tras el fallecimiento de Shira Banki, de 17 años, apuñalada durante la marcha del orgullo gay en Jerusalén, el jueves pasado (abajo).
Un grupo de mujeres palestinas protesta en Jerusalén por la muerte del bebé de 18 meses Alí Dawabsha, en Duma, Cisjordania, tras un incendio intencional perpetrado por judíos ultraortodoxos (arriba). En Tel Aviv, centenares de personas realizaron una vigilia tras el fallecimiento de Shira Banki, de 17 años, apuñalada durante la marcha del orgullo gay en Jerusalén, el jueves pasado (abajo).
Jerusalén - El Gobierno de Israel adoptó ayer una serie de medidas inusuales contra "terroristas" ultraortodoxos, como detenciones sin juicio, mientras continuaba los esfuerzos para rebajar la tensión tras los asesinatos del bebé palestino Alí Dawabsha en Duma, Cisjordania, y de una joven israelí durante una marcha del orgullo gay en Jerusalén.

El gabinete de seguridad israelí celebró ayer una reunión en la que abordó ese ataque en la población palestina de Duma, que calificó de "acto de terrorismo en todos los aspectos", y resolvió adoptar recomendaciones profesionales destinadas a abordar este tipo de acciones protagonizadas por radicales locales. Entre las medidas que los servicios de inteligencia interior, el Shabak, recomendaron al Ejecutivo, según informó el diario Ynet, figuran también la colocación de una pulsera electrónica a los sospechosos o convictos de actos de terrorismo nacional.

Ante las críticas a las autoridades israelíes de supuesta connivencia con este tipo de actuaciones protagonizadas por colonos y simpatizantes de la ultraderecha desde hace años, el Ejecutivo intenta ahora desterrar esa opinión. "Nuestra política hacia estos crímenes es de tolerancia cero. He dado instrucciones a los organismos de seguridad para que usen todos los medios a su alcance para detener a los asesinos y que sobre ellos caiga todo el peso de la ley", manifestó ayer por la mañana el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Israel aplica en la actualidad la detención administrativa únicamente a palestinos, y su eventual implementación a israelíes pone de manifiesto la frustración de las autoridades para lidiar con los autores de delitos como el del viernes pasado.

Ese día, el incendio intencional de una vivienda palestina de la Cisjordania ocupada provocó la muerte de un bebé de 18 meses e hirió gravemente a sus padres y a su hermano, lo que generó indignación internacional y promesas de Netanyahu de que combatirá lo que calificó como "terrorismo" por "criminales en nuestra nación". Una inscripción en hebreo que decía "venganza" en la pared de la vivienda recordó a otros actos de vandalismo y crímenes de odio perpetrados por bandas de jóvenes fanáticos judíos contra árabes, cristianos, activistas de paz y dependencias del Ejército israelí.

Mientras la familia del pequeño Alí seguía luchando por su vida, murió Shira Banki: la noticia del fallecimiento de la joven de 17 años apuñalada en el desfile del orgullo gay fue difundida ayer por la tarde y de inmediato generó una oleada de consternación en el país. "Shira murió porque defendía con coraje el derecho de cada uno de vivir la vida con respeto y seguridad", destacó Netanyahu, al precisar que no permitirá que este asesinato "altere los valores de base en los que se funda la sociedad israelí. Condenamos con desprecio el intento de imponer el odio y la violencia. Actuaremos para que el asesino tenga la condena que se merece".

El encarcelamiento sin juicio y, en muchos casos, sin asistencia letrada, permite la detención sin cargos y por períodos indefinidos sin que existan pruebas para juzgar a los sospechosos. En teoría, permite a los investigadores reunir pruebas al tiempo que impide que se cometan nuevos ataques, pero Israel ha sido acusada de abusar de un procedimiento controvertido, que debe ser de carácter excepcional, aunque autorizado cada vez más por gobiernos para combatir la amenaza del terrorismo.

A pesar de los esfuerzos por aplacar los ánimos, sobre el terreno la tensión era patente ayer en Jerusalén, donde se produjeron choques y forcejeos en la Explanada de las Mezquitas, y en torno a los accesos a ésta, entre palestinos y fuerzas de seguridad israelíes.

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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