16 de enero 2012 - 00:00

Israel le reprocha tibieza y electoralismo a Obama por Irán

Submarinos iraníes y portaaviones estadounidenses conviven, por ahora, de manera tensa, pero en calma, en las aguas del Golfo Pérsico. El conflicto por el plan nuclear persa hace temer cada vez más la posibilidad de una guerra en la zona.
Submarinos iraníes y portaaviones estadounidenses conviven, por ahora, de manera tensa, pero en calma, en las aguas del Golfo Pérsico. El conflicto por el plan nuclear persa hace temer cada vez más la posibilidad de una guerra en la zona.
Jerusalén, Nueva York y Londres - Estados Unidos e Israel decidieron ayer suspender un importante ejercicio militar conjunto, en momentos en que, sugestivamente, salen a la luz fuertes diferencias entre ambos socios sobre cómo lidiar con la amenaza nuclear de Irán.

Moshé Yaalon, ministro de Asuntos Estratégicos israelí, expresó ayer públicamente la decepción de su Gobierno por lo que entiende como una actitud cautelosa de la Casa Blanca motivada por «consideraciones electorales».

Washington ha elevado el tono contra las ambiciones nucleares de la República Islámica, sospechadas de tener fines bélicos, y la amenaza de ésta de bloquear el estratégico estrecho de Ormuz en caso de un embargo petrolero mundial en su contra.

El presidente Barack Obama promulgó el último 31 de diciembre una serie de medidas destinadas a sancionar a las empresas internacionales que realicen operaciones con el Banco Central iraní.

Sin embargo, Yaalon contrastó la postura del demócrata con las de Gobiernos co-

mo el de Francia y el Reino Unido, que, dijo, «están adoptando una postura muy firme y entienden que las sanciones deben imponerse de inmediato».

«En Estados Unidos, el Senado pasó una resolución por una mayoría de 100 a 1 para imponer sanciones, y en la administración hay dudas por temor a que el precio del petróleo suba este año debido a consideraciones electorales», dijo a radio Israel. «Eso es ciertamente una decepción, por ahora», agregó el funcionario de Benjamín Netanyahu.

Otra demostración de la tensión entre los dos aliados, que de ningún modo es la primera desde el ascenso del derechista israelí al poder en marzo de 2009, fue la decisión, dada a conocer ayer, de suspender un importante ejercicio militar conjunto previsto para la primavera boreal.

Según la radio pública hebrea, que citó a fuentes militares, las maniobras, que eran vistas como una suerte de advertencia a Irán, fueron postergadas hasta el último trimestre por razones presupuestarias.

Sin embargo, esa decisión no anula la visita a Israel del general estadounidense Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor norteamericano, prevista para esta semana.

La prensa internacional se hizo eco en los últimos días de la preocupación norteamericana por la posibilidad de una operación militar unilateral de Israel contra las instalaciones nucleares iraníes, lo que desencadenaría una guerra de impredecibles consecuencias.

The Wall Street Journal informó el viernes que el secretario de Defensa, Leon Panetta, y otros altos funcionarios estadounidenses habían multiplicado, sin éxito, los intentos por obtener garantías de que el Estado hebreo no intervendrá militarmente contra Irán.

Advertencia

Según ese diario, Obama, Panetta y otros altos responsables habrían advertido a los dirigentes israelíes sobre las «terribles consecuencias» de un ataque preventivo.

Teherán culpó a Israel y a Estados Unidos la semana pasada por el asesinato de su prominente científico nuclear Mustafá Ahmadi Roshan, ultimado al explotar una bomba adosada a su coche en plena capital iraní.

El Estado hebreo ha rechazado hasta el momento responder esas acusaciones, y el viceprimer ministro, Dan Meridor, reiteró ayer: «Yo no conozco este tema y no quiero hablar de ello en absoluto».

Estados Unidos, en tanto, se apresuró desde un primer momento a negar su responsabilidad en la muerte.

Mientras, el canciller británico, William Hague, aseguró ayer que su país ya no descarta un ataque a Irán, aunque no lo prioriza.

Presión

«Somos de la opinión de que todas las opciones deben estar sobre la mesa», dijo Hague durante una entrevista concedida al canal Sky News en la que señaló que esa posibilidad constituye «parte de la presión sobre Irán».

No obstante, el jefe de la diplomacia británica aseguró que la prioridad de Londres es «intensificar las sanciones contra Teherán para obligar al país a volver a la mesa de negociaciones», pues «la posibilidad de que Irán desarrolle un programa atómico es cada vez más peligrosa».

En otra entrevista, en este caso al diario británico The Sunday Telegraph, Hague declaró que la «intensificación» de las tensiones con Irán aumenta el riesgo de desembocar en un conflicto en Medio Oriente e insistió en que ello sólo puede evitarse si Teherán abandona su programa nuclear.

Reuters, AFP, DPA y ANSA,

y Ámbito Financiero

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